Alfredo Landa y mi tio Germinián

Hoy (09/05/2013) se ha muerto mi tío Germinián que era viudo de mi tía Maria Eugenia, hermana de mi padre. Era un hombre simpático, siempre fue cariñoso conmigo y los recuerdos que tengo de él siempre están acompañandos de una sonrisa. Antes de levantar una empresa de construcción, fue payés y tractorista. Siendo yo muy pequeño, mis padres estaban preocupados porque comía muy poco y decidieron que una estancia “en el campo” sería beneficiosa para mi salud. Y así es como pasé un tiempo en Cervià del les Garrigues, en casa de mi tio Germinián. Como en casa de mis padres se hablaba castellano, en Cervià aprendí mis primeras palabras en catalán. A pesar de mi corta edad -tendría unos tres años- tengo un buen número de recuerdos de Cervià, donde aprendí tantas cosas que eran nuevas para mi, merendaba pan con tomate y chocolate y el vecino -un niño algo mayor que yo- rompió la escopeta de tapones que me había comprado mi padre cuando a los dos años me operaron de las amigdalas.

Lleida, 2003

He ido a buscar entre las fotos de familia y he encontrado esta de las bodas de oro de mis padres en 2003. Ahi está el tio Germinián, el segundo por la derecha detrás de mi primo Jorge que mira hacia fuera del foto.
Hoy se ha muerto también Alfredo Landa. Todos conocemos al Alfredo Landa de las películas y no me voy a poner a hacer una reseña cultural del Landismo. Conocí a Alfredo cuando vino a Figueres en 1989 para ser pregonero de las Fires i Festes de la Santa Creu. Me enteré entonces que había pasado unos años de su juventud en Figueres, de los 9 a los 15 o algo así, porque su padre, que era Guardia Civil estuvo aquí destinado. Y guardaba un gran recuerdo del colegio de los hermanos de la Salle, donde estudiaba. Me correspondió representar al Escuadrón en el acto del Pregón y después del acto había una cena a la que tuvieron la amabilidad de invitarme.
Me sorprendió que al hablar y al moverse, Alfredo Landa parecia un personaje de sus películas. Comprendí que era precisamente al revés. Más que actuar, aquel hombre daba vida a los personajes y se comportaban como él porque su actuación consistía en ser el mismo, tal cual, pero con los diálogos del guión.
Después de una cena estupenda, como lo son todas las que he disfrutado en el Motel Empordà Alfredo nos explicó como se hace un gin-tonic. Yo era un poco escéptico porque la ginebra nunca me había gustado demasiado y como muchos otros pensaba que tenía un cierto sabor a colonia. Prestad atención a la fórmula y quizás acabeis diusfrutando del Gintonic como yo lo he hecho desde aquel día.
Lo primero que hizo fue poner unos cubos de hielo en el vaso y agitalos, para enfriar el vaso. A continuación arrojó el agua que se había derretido de los cubitos y con un trozo de limón primero restregó el borde del vaso y luego lo introdujo dentro del mismo. Sobre el limón puso la ginebra, en muy poca cantidad, pues según explicó “la ginebra es para quitarle el sabor a la tónica” y a continuación puso la tónica y removió suavemente el cocktail con agitador.
Lo probé y lo encontré delicioso, desde entonces es uno de mis combinados favoritos y me gusta hacerlo con ginebra Bombay “Sapphire” y tónica Nordic. Los limones, si puede ser, de Murcia, naturalmente.

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