Enmascarado desastroso

En acuarela, al ser las pinturas transparentes se pinta siempre empezando por los colores claros para acabar con los más oscuros. Aunque algunas cajas incluyen un color blanco que en realidad es más témpera que acuarela y que la mayoría de quienes lo usan utilizan para hacer mezclas suavizando otros colores, el blanco en la acuarela es el color del papel.
En ocasiones resulta difícil reservar esos espacios blancos, que pueden ser un reflejo o una nube de florecillas en una mata verde. Dar una capa de color en una zona extensa con una brocha de tres centímetros de ancho sobre un papel húmedo y pretender que el color quede uniformemente distribuido dejando una nube de diminutos detalles sin pintar es tarea casi imposible. Para conseguirlo se utilizan diversas técnicas.

Los Cogorros

Por ejemplo mojar la pintura con unas gota de agua y secar, ya que el agua disuelve la pintura y se le lleva al secarla con un trapo o con el pincel. O rascar el papel con una cuchilla, llevándose la primera capa, que contiene la pintura. También se puede usar un rotulador acrílico, un bolígrafo de gel o tempera blanca (o de un color claro) para esos pequeños detalles claros sobre un fondo más oscuro.
Una de las técnicas mas utilizadas es el ‘enmascaramiento’ que consiste en usar un producto que impida que el papel absorba el agua con la acuarela. Esto puede hacerse mojando la zona con alcohol, pintando con un lápiz o barra de cera blanca… produciendo diferentes texturas y resultados, sobre los que aconsejo experimentar.
Pero el método más sencillo me parece usar líquido de enmascarar. Se trata de un producto a base de látex que se extiende sobre la zona que no se quiere colorear. Se deja secar y se pinta encima. Cuando la pintura esta seca basta pasar el dedo por encima y levantar la máscara, que se desprende del papel con facilidad. A partir de ahí se puede dejar el papel en blanco (sin pintura) o aplicar el color adecuado.
Este sistema tiene, a mi modo de ver, algunos inconvenientes. El primero es que cuando pintas «in situ», al aire libre, tienes que «acarrear» un trasto más: el frasco de enmascarado y el pincel para aplicarlo. El líquido es pegajoso difícil de controlar y el pincel es fácil que quede inservible después de usarlo para aplicar el enmascarador. Para eso hay frascos con un fino pitorro metálico que permite aplicarlo directamente, pero sinceramente, para pequeños brillos o detalles, yo prefiero el método del rotulador o el bolígrafo de gel, mejor este último pues los rotuladores acrílicos tienen una desagradable tendencia a secarse si no se usan frecuentemente y yo he tirado alguno con el que apenas había hecho algunos reflejos. Caros reflejos.
Además de lo expuesto sobre los inconvenientes del enmascarador, una vez aplicado tarda en secarse. Si estas en la calle, es incómodo y poco práctico perder diez minutos esperando a que la máscara se seque. Por otra parte, en las instrucciones de uso del producto se recomienda no dejar más de unas horas el producto en el papel. Hoy os presento aquí las consecuencias de no seguir este consejo.

Liquidos enmascaradores Dibujo con reservas Detalle del problema
Medidas drásticas Lapices Resultado

Hace un par de años, aprovechando un descanso en una reunión, me puse a dibujar la sala de la cafetería. Cuando me disponía a pintar, me fijé en todos esos cuadros sobre la pared forrada de madera. Pensé que enmascarar las partes que pintaría doradas o blancas sería una buena idea. Pero el descanso duró menos de lo que pensaba y la reunión se reanudó antes de lo esperado.
No pude acabar el dibujo aquel día, ni el siguiente,… pasaron los días y el liquido seco seguía en el papel. Tuve que poner un papel entre la doble página porque al cerrar el cuaderno se pegaba a la página opuesta.
Acabé el cuaderno y se quedó en la estantería con el enmascarador puesto en aquellas páginas. Hace unos días lo revisé y aunque intuía el desastre, decidí probar a ver que pasaba si reanudaba el dibujo pintando aquellas páginas.
Después de dar la capa de pintura, retirar la máscara fue una odisea. En principio arrastraba la capa de papel, no solo la que estaba justo debajo de la máscara, sino también partes adyacentes, al desgarrarse el papel. Seguí con sumo cuidado, usando una cuchilla para ayudarme a levantar la máscara y aunque el cuaderno (de la marca Art Talens) tiene un buen papel, no pude evitar hacer un par de agujeros en la hoja, que estaba pintada por el otro lado. Comprendí que seguir pintando con acuarela solo podría suponer un desastre y decidí seguir con los lápices de colores. Sin duda alguna mi consejo es que no dejéis dos años el liquido enmascarador sobre el papel, a menos que queráis obtener un desastre como el de este dibujo.

Publicado en Dibujo | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Diapositivas

Las diapositivas son un soporte de imágenes magnífico. Las películas de positivas suelen tener poca sensibilidad -para evitar el grano que afearía la imagen al proyectarla- y proporcionan unos colores intensos y luminosos.
Sin duda alguna la película positiva más famosa y apreciada de todos los tiempos fue la Kodachrome, hasta el 22 de junio de 2009, en que la empresa Eastman Kodak anunció el fin de la producción. La falta de laboratorios de procesado, derivada a su vez de la escasa demanda y el cambio a la fotografía digital de fotógrafos profesionales y publicaciones ha ido dando como resultado la paulatina desaparición de productos relacionados con la tecnología de la fotografía (y el cine) en soporte de celuloide y proceso de revelado químico.

Kodachrome

He usado ocasionalmente diapositivas y tengo un proyector. Hubo un tiempo en que si querías ver una foto a tamaño gigante la única solución viable es que se pudiera proyectar. Por eso los spotters y coleccionistas en general hacían sus fotos en diapositivas: para poder estudiar los detalles. Como solo tenía una cámara, los carretes de diapositivas que hice, también incluyen un buen número de escenas familiares.

Ahora esas diapositivas duermen en un armario y para clasificarlas quiero digitalizarlas. Compré hace un tiempo un escáner de diapositivas barato, pero los 5 megapíxeles que proporciona no me animan a tomarme el trabajo de ponerme a digitalizarlas. Mientras pienso en otra solución, pasa el tiempo y los proyectos se acumulan. Una prueba es que el borrador de este artículo tiene siete años.

Hace años que no pongo el proyector para ver las diapositivas. Resulta incómodo sacar el proyector, buscarle una posición y un lugar donde proyectar, rebuscar entre las cajas, no muy bien clasificadas las diapositivas que quieres ver.

Si hay una visita y pretendes enseñar tus recuerdos, hay que oscurecer la sala, obligando a toda la concurrencia a secundarte en tu proyección del pasado en luces y colores, solo para darte cuenta de que casi la mitad, o quizás la mayoría, de las imágenes salen invertidas y hay que girarlas manualmente y la concurrencia se aburre. En compañía es mucho más efectivo sacar un álbum,  que pase de mano en mano y si no interesa quedará encima de alguna mesa sin estorbar la conversación.

Diapositivas

Las diapositivas son realmente bellas, pero muy poco prácticas para la foto familiar. Para los aficionados, la fotografía digital hace muchos años que proporciona una calidad suficiente a un coste muchísimo menor. Esto es lo que ha llevado al final de la producción en proporciones industriales de las películas de prácticamente todas las marcas. ¿Llegarán a desaparecer? Espero que no. Como la película fotográfica, las diapositivas tiene ya el encanto romántico de la tecnología obsoleta.

¿Qué hacer con los ocho cajones repletos de bellas imágenes de nuestro pasado?. Evidentemente se impone la digitalización. Y un día de estos tendré ponerme a ello. Por ahora el escáner para diapositivas duerme también en el armario.

Publicado en Fotografía | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados en Diapositivas

Recuperemos la ilusión

Nos hablan de federalismo como un marco superador de las aspiraciones independentistas que propicie un mayor autogobierno en un marco de cohesión. Se ignoran, de forma consciente o inconsciente varias cuestiones importantes. (1/11)
La primera que el problema del independentismo no son las cotas de autogobierno sino las de corrupción y falta de respeto a las normas a cualquier nivel, con un desprecio claro de los valores republicanos. (2/11)
La segunda, que los estados federales con consideración de democracias plenas que conocemos disfrutan de menores cotas de autogobierno que nuestro estado autonómico y respetan escrupulosamente el arbitraje de la ley en sus diferencias con el poder central.(3/11)
La tercera es que lejos de admitir el derecho de secesión, alguna de estas federaciones están basadas en la fuerza de una guerra con la que se impuso la unión a algunos estados díscolos.(4/11)
La cuarta es que a pesar de tanta «memoria», algunos olvidan la historia. Como la paz obtenida en la transición les parece una imposición, proponen caminar hacia otra guerra civil, como las carlistas del XIX, o como la nefasta del 36. Cerrilismo partidista, violento e irracional.(5/11)
La quinta, que las grandes reformas requieren medios. Las pequeñas, también. Y en medio de una emergencia sanitaria, la grave crisis económica apareadas y los problemas heredados de años de un acción, no abundan los recursos.(6/11)
Basta ya de mentiras. Estamos con el agua al cuello y los cuentos de hadas no son solución. Hay que trabajar duro, crear riqueza para poder repartirla y dejar de comportarnos como ricos caprichosos, egoístas e insolidarios.(7/11)
El populismo crece abonado por las mentiras y las injusticias. Hay que decir la verdad de la situación, respetar la ley y al oponente político. Hay que mejorar la democracia, no rebozarla por la mierda. Hay que colaborar con el adversario.(8/11)
No podemos esperar que nos respeten si no nos respetamos. No podemos esperar que nos admitan en una comunidad si no hemos respetado las normas de la que hoy nos acoge. Los vagos, alborotadores y mentirosos no son bienvenidos en ningún sitio.(9/11)
La educación es la base del futuro. En la escuela hay que enseñar ciencia y humanidades pero también criterio, lógica, ética, valores y moral cívica. Sin ciudadanos capacitados para convivir, jamás tendremos una comunidad justa y próspera. Un solo plan de estudios.(10/11)
Miremos a los que lo hacen mejor que nosotros y tratemos de imitarles. Busquemos gestores capacitados y pongámosles al frente. Escuchemos a los que opinan diferente y lleguemos a acuerdos, votemos a los mejores y no a «los nuestros». Recuperemos la ilusión.(11/11)

TwiterEste texto se publicó por primera vez en mi cuenta de twitter (@rpla)como un hilo. El texto no ha sido editado. Puede que algunos de los párrrafos sobrepasen el número de caracteres permitidos porque los paréntesis con la numeración no forman parte de los mensajes originales.

Publicado en Fugaces | Etiquetado , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Recuperemos la ilusión

Sketchakucha

Hablar en público supone un desafío para muchas personas. Independientemente de sus estudios o conocimientos sobre la materia, incluso personas que en privado se expresan con fluidez y naturalidad, sienten los efectos del pánico escénico cuando tienen que dirigirse a un auditorio numeroso.
Por el contrario hay otros que se encuentran tan a gusto en el escenario que no hay manera de se bajen del mismo: podrían estar hablando durante horas de ese tema que tanto les apasiona.
Ajustarse a un tema estructurado para mantener la atención del público, transmitiendo un mensaje claro, en un tiempo limitado, para ni cansar ni aburrir a los oyentes, es un auténtico desafío. Cuando los arquitectos Astrid Klein y Mark Dytham residentes en Tokio organizaron un evento donde debían presentarse numerosos proyectos de diseño, se enfrentaron a este reto. Para mantener las presentaciones dentro de un límite, y poder oir el mayor númro de ideas, decidieron usar el formato 20×20: solo veinte imágenes y veinte segundos para cada imagen: seis minutos y cuarenta segundos por presentación.
El formato tuvo mucho éxito. Lo denominaron ‘pecha kucha’ que en japonés quiere decir algo así como ‘parloteo’ o ‘cháchara’. Tras el éxito inicial, se han desarrollado eventos de Pecha Kucha en seteciencias ciudades del mundo, entre ellas Barcelona.
En el ámbito de los Urbansketchers, me dicen que fué Swasky a quien se le ocurrió realizar un evento de este tipo centrado en el tema del movimiento: el dibujo in situ. Y decidió llamarlo «Sketchakucha» para personalizarlo.  De esta forma se convirtió en una actividad habitual de la asociación de Urbansketchers de Barcelona.

No tuve ocasión de asistir a los primeros que se realizaron, pero la primera vez que fui a uno quedé prendado. Los temas eran muy interesantes: que me llevo cuando voy a dibujar, por qué dibujo, los dibujos que hice en mi último viaje, … no necesariamente se trata de presentar veinte dibujos que has hecho, sino que , como siempre, las mejores presentaciones son aquellas que cuentan una historia.
A mi me encantan las historias. En todas las reuniones de los urbansketchers a las que asisto, procuro dejar un tiempo para rondar a los otros dibujantes y ver qué y como dibujan, que herramientas y materiales usan y que colores aplican, cual es su punto de vista o encuadre, y si algo me interesa o quiero saber más, pregunto, si se presenta la ocasión ojeo su cuaderno y me encanta que miren los míos. Este intercambio social es uno de los aspectos más fascinantes del urbansketching. He aprendido infinidad de cosas solo mirando lo que hacen los demás y preguntando. Los urbansketchers son amables y amigables y les encanta hablar de sus técnicas y sus dibujos. Sketchakucha pretende sistematizar un poco este tipo de charlas, y llevarlas a momentos y ambientes en los que resulta difícil dibujar o el número de asistentes haría imposible que el mensaje llegase a todos con tanta claridad.
Como el tema me interesaba, me ofrecí para colaborar en la organización de las sesiones, bajo la sabia dirección de Elisabeth, he participado en la organización y presentación de varios eventos. Incluso hice una exposición en uno de ellos desarrollando el tema «Ni buenos ni malos».

Uno de los temas que me llamaron la atención desde el principio fue ¿se graban los eventos?. La afluencia de público no ha hecho más que crecer y seguro que si las charlas pudieran verse en internet, como presentaciones con audio o como video, tendrían un éxito enorme. Pero Elizabeth fue clara: ella no tenía tiempo ni conocimientos para hacer esas presentaciones, ¿te interesa?, hazlo. Todo un desafío. Desgraciadamente, en aquella época (hace ahora dos años) trabajando en Barcelona yo no tenía tiempo ni medios para trastear con el video, las fotos y los audios de las presentaciones. Y al volver de Barcelona a Figueres, me ha costado encontrar ese tiempo.
No he dejado de pensar en el tema, y guardé los materiales que utilicé para desarrollar mi charla, he pensado en hacer como prueba un video con la misma. En realidad también quería hacer un video -mejor en formato pechakucha – sobre como desarrollar un pechakucha. Uno de los problemas principales de los que invitábamos a hablar en los Sketchakucha era que no tenían ni idea de como preparar la charla, que no habían hablado nunca en público o que no tenían un «tema» que ellos pensasen que podía interesar a los demás.
Lo más fácil de rebatir es la cuestión del tema. Todo urbansketcher tiene un tema: el dibujo. Tus dibujos, por que dibujas, desde cuando dibujas, como aprendiste, que técnica usas, porque te gusta esa técnica, cuando dibujas, que te gusta dibujar, cuales son los dibujos que mas te satisfacen, que paleta usas… no hace falta haber estado en África dibujando leones en un safari, ni tener veinte dibujos dignos del Museo del Prado para enseñar: se trata de una charla entre amigos, algo más organizada para que podamos escuchar a mas gente.

sketcakucha

El método es sencillo: siempre puedes prepararlo y leer, pero lo mejor es preparar unas ideas, estructurar una historia en veinte párrafos -las historias captan la atención – hacerse una pequeña guía para volver a ella si nos quedamos en blanco o nos perdemos y hacer como cuando hablamos con los colegas en la cervecería o con unas tapas, en el campo mientras dibujamos o en el autobús a la ida o la vuelta de la reunión de dibujo, porque en esos momentos no llevamos papeles ni necesitamos un guion.

Solo hay que dejarse llevar por la pasión que te suscita el tema que presentas y comentar las imágenes. Veinte segundos pasan volando.

Publicado en Dibujo | Etiquetado , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Sketchakucha

Inktober 2020

A veces es difícil clasificar las tendencias que recorren la red, porque muchas veces tienen varias características de los fenómenos que denominamos redes sociales, memes, desafíos, cadenas y otros fenómenos más o menos serios que nos llegan a través de nuestro teléfono u ordenador.

Inktober es un desafío personal que se ha convertido en una tendencia. Consiste en hacer un dibujo con tinta cada uno de los días de octubre. Según cuenta en la propia web de Inktober, Jake Parker lo creó en 2009 como un desafío para mejorar sus habilidades y desarrollar hábitos positivos de dibujo.

Desde entonces, artistas, profesionales y aficionados de todo el mundo han asumido el desafío cada año convirtiéndolo en una tendencia con características de red social o de meme, publicando sus dibujos en las redes sociales con el hashtag #inktober. 

Cuando hablamos de un dibujo a tinta no quiere decir que tenga que ser un dibujo exclusivamente en tinta o sin color. Para un dibujante de comic como Jake Parker, el dibujo a tinta es un dibujo definitivo, no un simple boceto a lápiz. No se trata de hacer cualquier garabato para salir del paso. Se trata de desarrollar el hábito de dibujar cada día y mejorar aptitudes. Si un desafío no cuesta esfuerzo cumplirlo, no deja de ser un meme: una pose para las redes sociales. El principal objetivo del desafío es conseguir una meta personal. Por ejemplo, el año pasado mi objetivo fue explorar y mejorar en el dibujo con un bolígrafo de diez colores. Puede que para alguien sea simplemente encontrar el tiempo, día tras día para dibujar haciendo un hueco en sus obligaciones más estresantes.

Cualquiera que sea el motivo, a los que nos gusta dibujar, siempre es interesante tener un motivo o un aliciente para hacerlo. Por eso el desafío ha encontrado un eco tan amplio en la comunidad de los dibujantes. Entre los urbansketchers los requerimientos del Inktober son más sencillos que su decálogo, ya que no exige que el dibujo represente la realidad ni que sea realizado «in situ». Eso permite dejar volar la imaginación y ahora que el buen tiempo empieza a ceder el paso al otoño, dibujar más cómodamente en casa o en el estudio, y sobre todo seguir dibujando sin abandonar el hábito que el tiempo veraniego y las vacaciones nos habían permitido cultivar.

2017 2018 2019

Si decides probar y la vida diaria te dificulta seguir el reto de forma estricta, no hay que ser intransigente. Lo importante es intentarlo, ¡no dejemos de lado la vida y la familia por seguir el reto!, no nos agobiemos si nos falta el dibujo de un día, no adelantemos los dibujos de la semana: se trata de buscar un momento para dibujar cada día, no de hacer treinta y un dibujos como si la vida nos fuera en ello, o tuviéramos que aprobar un examen. No hay que perder de vista que este tipo de retos tienen como finalidad divertirnos, crear hábitos, mejorar nuestras habilidades, no competir ni demostrar absolutamente nada. Podemos perfectamente dibujar la mitad de los días, retirarnos la primera semana o…hacer más de un dibujo al día. Lo importante es la satisfacción personal y nuestro camino decidido en dirección a la felicidad.

Publicado en Dibujo | Etiquetado , , , | Comentarios desactivados en Inktober 2020

Pluma desechable Pilot VPen

La primera vez que me enseñaron un mechero de usar y tirar, era apenas un niño. La gente de Lérida hacía turismo de fin de semana en Andorra y mis compañeros se traían «joyas» como esas para enseñar en el colegio el lunes por la mañana. Entonces existían ya los mecheros baratos recargables y yo no entendía como algo tan práctico como un mechero podía tirarse cuando se le acababa el gas.

Hoy la conciencia de que el planeta es finito y la preocupación por una economía sostenible hace aún más extraño el concepto de usar y tirar. En el campo de las estilográficas resulta bastante absurdo que una pluma «desechable» cueste el doble que las más baratas del mercado que pueden recargarse con cartuchos. Además la estilográfica es un adelanto sobre las plumillas de tintero porque «puede recargarse» de tinta.
La estilográfica desechable, a mi modo de ver es una aberración de la tecnología y el consumismo.
Y este es mi principal argumento en contra de las plumas de «usar y tirar», y por eso no he comprado ninguna.  Hay que aprovecharlo todo y tirar lo menos posible, o la basura inundará el planeta.

La pluma mide 13 cm. cerrada, abierta con el capuchón encajado sobre el cuerpo 14,8 cm. y sin capuchón 11 cm. El diámetro de la zona de agarre es de 1 cm. u el máximo del cuerpo 1,1 cm. Se presenta con diseños en los que predomina el gris o el blanco y con extremos del color de la tinta que lleva cargada. Al ser todo el cuerpo su depósito, esta carga de tinta es más generosa que un simple cartucho o convertidor.

Dicho esto, voy a contaros mis impresiones sobre esta estilográfica desechable Pilot V-Pen, comercializada en Japón y en otros países como Varsity.

La probé por primera vez en Madrid, donde un compañero del trabajo la usaba a diario. Me habló maravillas de esta pluma y cuando la probé me sorprendió la facilidad con la que se deslizaba sobre el papel. Yo entonces estaba usando una Maped, que me había costado seis euros y con la que estaba muy contento. No me tentó ni por un momento pasarme a las desechables, pero aquella pluma VPen escribía muy bien, con una línea gruesa y regular, un flujo ininterrumpido de tinta, era cómoda en la mano y se la veía robusta.

Varias plumas VPen

En ese tiempo yo buscaba plumas para dibujar y el trazo grueso y uniforme no me gustaba mucho. Me fijé que en Youtube había varios vídeos nacionales y extranjeros que explicaban como convertir las plumas «desechables» en «rellenables».  Ahora he vuelto a buscar esos vídeos para contarlo aquí y he descubierto que hay dos sistemas básicos.
El primero consiste en retirar el conjunto de plumilla y alimentados con unas tenacillas y un poco de cuidado y rellenar el depósito de la tinta que queramos.

Plumin    alimentador

El otro sistema consiste en encajar la pluma en una jeringa modificada o usar un trozo de tubo como adaptador para hacer el vacio dentro de la pluma con la jeringa (medio llena de tinta) y luego dejar que el vacio hecho se rellene con la tinta de la jeringa. Se puede ver en este vídeo del usuario Kenneth Lee.  Este mismo usuario, en otro vídeo nos muestra como reemplazar la plumilla y el alimentador de una VPen por el de una Lamy Safari.

encajando la jeringa rellenando por succion

En uno de los vídeos, aprovechan para limpiar la pintura del cuerpo y queda este casi transparente, añadiendo a mi forma de ver un atractivo a la pluma, que se ve del color de la tinta de la que se rellena. La operación puede realizarse con un poco de acetona o bien con una lija fina micro-mesh.

Como puede verse, la VPen da mucho juego para los amantes de los experimentos y de hackear los productos industriales.

Los motivos para rellenar una V-Pen pueden ser diversos, el urbansketcher Teoh Yi Chie lo hizo para poder usar la pluma con tinta indeleble en sus dibujos a la acuarela. Puede ser un buen sistema para probar mezclas de tinta sin arriesgar una pluma más cara, aunque, insisto, hay plumas más baratas que usan cartuchos. Otros, supongo que animados como yo por la idea de no tirar lo que aún sirve, lo harán para aprovechar el plástico utilizado y cuidar el planeta.

Si decidimos conservarla, hay que tener en cuenta que es un producto fabricado para durar lo que su carga de tinta, el plástico puede degradarse y por ejemplo, el cierre del capuchón, tras un tiempo de uso puede perder su estanqueidad.

El usuario Master Shake de Youtube, también nos muestra en un video como usar un alimentador y plumilla de una VPen (Varsity) para sustituir la original de una Platinum Preppy, una pluma que no se vende por ahora con plumines de trazo tan ancho como la VPen.

La segunda VPen que he probado, ha sido un regalo. Carlos, un buen amigo de Girona, me la trajo un día y le agradecí el regalo porque me permitía comprobar el comportamiento de la pluma durante toda su vida útil sin comprometer mi intención de no comprarla. He podido comprobar que el trazo uniforme y el flujo constante pero adecuado de tinta sigue siendo una característica positiva, la hermeticidad del tapón es buena y la pluma siempre responde a la primera aunque lleve bastante tiempo sin usarse. La he llevado en el estuche con otras plumas y la pintura que adorna el cuerpo no se ha deteriorado ni borrado.
El clip de plástico del capuchón es efectivo y más resistente que el de otras plumas. Su diseño puede parecer algo tosco pero es muy efectivo.
No sabría decir cual es la duración de la tinta, en algunas ofertas la detallan en ‘kilómetros’ pero eso seguramente es algo difícil de comprobar fuera de una laboratorio de pruebas.
Mi opinión sigue siendo que el desempeño de la VPen como instrumento de escritura es muy adecuado, con un buen diseño y fabricación.

El trazo es un M grueso y yo prefiero el trazo fino. Por supuesto, sigue sin gustarme su filosofía de «usar y tirar» y aunque existe la posibilidad de recargarla, el procedimiento para ello es demasiado complicado, teniendo en cuenta que existen otras plumas, a precios muy similares que directamente se recargan con cartuchos, de forma que ni la economía ni la ecología aconsejan su compra, aunque técnicamente es un producto de una calidad muy buena y una relación calidad-precio, aceptable.

Publicado en Dibujando letras | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados en Pluma desechable Pilot VPen

La matrícula

Explorar el mundo a través de Google Sreeet View siempre me ha parecido una actividad interesante, llena de sorpresas, que pueden verse en diversos artículos en la red.
Hay que decir que la posibilidad de callejear por ciudades en la otra punta del globo resulta muy interesante. Las postales nos traian antiguamente la imagen de los paises que visitaban nuestros amigos, ahora nosotros podemos ir a buscar las postales de los rincones del mundo que Google ofrece por gigas, o por miles, o millones: no sé ni siquiera, si las escenas posibles son contables o incontables, a que ritmo crecen cada día o con que periodicidad cambian, en realidad no me interesa demasiado.
Las imagenes del Street View me han servido en algunas ocasiones para practicar el dibujo, pero normalmente las uso de dos formas.
Una es para hacer de turista virtual y satisfacer mi curiosidad sobre el mundo. La otra descubrir los puntos claves de aquellos itinerarios que tengo que recorrer, buscando puntos de referencia para los giros, lugares donde aparcar próximos a mi destino o el aspecto del lugar concreto al que me dirijo.


En esto último estaba cuando descubrí una de esas joyitas que nos reserva este servicio de Google. Resulta que por motivos de protección de datos, Google difumina las caras de los viandantes o las matriculas de los coches. También algunos indicadores o los rótulos de algunos negocios, que supongo no pagan para aparecer en el buscador.
Sin embargo en un bonito pueblo ampurdanés me encontré esta escena. Algún vehículo había perdido la matrícula. Quien la encontró, en un ejercicio de civismo admirable, la dejó cuidadosamente apoyada en la esquina de la casa, donde Google la fotografió y se olvidó de ofuscarla. Así que su propietario, si no la recuperó, al menos sabrá donde perdió la matricula.

Publicado en Frikilandia | Etiquetado , , , , , , , | Comentarios desactivados en La matrícula

Organización contra ideología

Hace tiempo oí a un político celebrar los treinta años de ayuntamientos democráticos y en la misma frase decir que había que trabajar por la consolidación de la democracia y elegir el modelo de administración que deseamos.

Parlamento Español

Entonces pensé que así nos lucía el pelo. Treinta años mareando la perdiz y resulta que ni teníamos consolidado el negocio ni sabíamos como lo queríamos llevar. Y la gente preocupada entonces por la crisis económica y hoy por eso y por la pandemia del coronavirus.

Yo me pregunto si dejaremos en algún momento de hacer el cimbel y nos dedicaremos a votar a los políticos en función del trabajo que realizan y los resultados que obtienen, de acuerdo con nuestros intereses y no con nuestra ideología.
Por regla general me aburre o me indignan las noticias sobre política. La mayor parte de las veces siento que no van dirigidas a mi, a menos que pretendan insultarme. ¿Nos insultan a todos al llamarnos estúpidos sin memoria o lo hacen porque realmente lo somos?

Como en el chiste, si dejamos la diversión al azar, lo más probable es que nos den por el saco.

Eso ocurre porque el caos es mucho más probable ya que la entropía en el universo aumenta y por tanto todo sistema abandonado al azar tiende al caos.
Por tanto la organización implica un esfuerzo para la disminución de la entropía y la consecución de objetivos es algo contrario al azar, por tanto, requiere esfuerzos.

El esfuerzo es impopular,.. y hoy el mundo se rige por la popularidad, no por los principios ni la lógica. Dadme un «reality» en «prime time» y moveré el mundo. Lo obsceno, lo vulgar y chabacano, el morbo y la aberración dan más cuota de pantalla que la bondad, la justicia, la sabiduría o la sensatez.

Los peores individuos de nuestra especie nos manipulan para mayor gloria de sus bolsillos y sus peores instintos, lo hacen en nombre del egoísmo disfrazado de patriotismo, mediante el miedo y la falacia, sembrados en una turba de ignorancia para obtener los frutos esperados.

Por el contrario nadie se preocupa de pensar, por ejemplo como mejorar el rendimiento del dinero invertido en administración, como hacer más eficaces las instituciones y librarlas de parásitos. Después de sabotear el bote se escapa del mismo gritando que se hunde, estorbando el trabajo de quienes quieren taponar la vía o llevarlo a buen puerto.

¿Cómo será la organización de una Europa unida?, ¿Cuántos órganos formados por elegidos habrá entre el ciudadano y el poder supremo de la unión? ¿Como se articulará la administración para que sea eficaz y todos los ciudadanos puedan ser iguales ante ella?

Constitución Española Estos pensamientos, escritos en el verano de 2017, en medio de las convulsiones nacionalistas en Cataluña, llevan tres años durmiendo en el cajón de los borradores. Al releerlos me doy cuenta de que no solo no hemos avanzado, sino que el mundo parece haberse vuelto loco. Y no voy a criticar a los políticos de uno u otro bando. Los responsables somos los ciudadanos que les elegimos y no les exigimos. «Cualquier sistema abandonado, tiende al caos». No nos lo enseñaron lo suficientemente claro en la escuela y por eso hay que repetirlo: «No hay nada que sea gratis que merezca la pena». Cuanto más interesantes son las cosas, cuesta más trabajo conseguirlas. Una buena administración, unas leyes justas, una administración eficiente, la democracia, la libertad, tienen la calidad proporcional al esfuerzo que invertimos en ellas. Si dejamos que los vándalos campen a sus anchas, si no luchamos por nuestros derechos si no nos empeñamos en la batalla contra el caos, la entropía aumenta. Tenemos que implicarnos, tenemos que ejercer de ciudadanos y tenemos que atrevernos a denunciar la estupidez, la corrupción, el totalitarismo, el populismo, y en general todos los «ismos», por que la política no es cuestión de ideología, sino de justicia, libertad, sensatez.

Publicado en Fugaces | Etiquetado , , , , , , | Comentarios desactivados en Organización contra ideología

Tachikawa School

Hace un tiempo, paseando por mi tienda  de material artístico favorita en Barcelona, descubrí estas plumas recargables mediante cartuchos, diseñadas por la marca japonesa Tachikawa que vienen etiquetadas y marcadas como especiales para dibujo, manga y caligrafía. Tachikawa & Co., Ltd. fue fundada en 1935 en Japón y produce soportes para plumillas de alta calidad, plumillas para dibujar cómics y otros suministros de dibujo.

Pluma Tachikawa School

La pluma Tachikawa es la versión estilográfica de las plumillas para manga profesional de la marca, con la comodidad de que puede recargarse con cartuchos de diseño específico para ella. La tinta de estos cartuchos es del tipo permanente, de secado rápido, resistente al agua y resistente a la luz. Hay tinta (y versión de la pluma, con color diferente de capuchón y decoración) en negro y en sepia.

También hay dos tipos de pluma diferenciados por su plumilla:

Tachikawa School EF

La Extra-Fina , marcada EF junto al tapón y en el culote el «超細» (extra-fino, en japonés) y después ’02’.
Las puntas Maru son ideales para dibujar líneas finas y se usan principalmente para dibujar detalles como cabello, pliegues de ropa y pupilas oculares. Maru (丸) quiere decir «circulo» en japonés, no sé si hace referencia al hecho de que el respiradero es de forma circular o al hecho de que por ser poco flexible, el trazo es regular, del mismo ancho, como si fuera la huella de un pequeño círculo.

La Fina , marcada F junto al tapón y en el culote el «細» (fino, en japonés) y después ’02~05′, además de una «G» después del nombre «School» en el cuerpo.
La plumilla G es más flexible y permite dibujar líneas finas o gruesas en función de la presión aplicada. Se utilizan principalmente para dibujar líneas de contorno o efecto, pero también se puede usar en sombreados.

Es importante tener claro que pluma queremos comprar, pues en algunas tiendas, ni siquiera saben que tienen dos plumas diferentes en la estantería, incluso en alguna tienda online, ofrecen una School-G, pero en las fotos se ven los dos modelos de pluma la School (EF) y la School-G (F). A simple vista quizás la forma más rápida de diferenciarlas es que la «EF» tiene el agujero respiratorio del plumín redondo y la «F» alargado. Luego, naturalmente, está la «G» que aparece solo en el cuerpo de la School-G. En su funcionamiento, además del grosor del trazo, la diferencia más notable es que con la School-G se puede modular un poco la línea, variando el grosor del trazo.

plumín G Plumin naru

La tinta es resistente al agua una vez seca. Aunque dice que es de «secado rápido», para borrar el boceto a lápiz o usar acuarelas, conviene esperar un tiempo variable de minutos si se seca a temperatura ambiente que depende del papel, la temperatura,… y que a cada uno la práctica debe indicarle.

Por otra parte, la pluma está diseñada para uso frecuente y puede secarse si no se utiliza durante una o dos semanas. Esto depende también de la temperatura. Hay usuarios que aseguran haber tenido más problemas con la tinta seca, especialmente en la plumilla, pero que tras humedecer la punta en un poco de agua volvía a funcionar. Para evitar estos inconvenientes convienen asegurarse de que el tapón cierra herméticamente, escuchando el característico «clic» al cerrarla.  Puede que, dado el precio de la pluma, con el tiempo el tapón se degrade y pierda estanqueidad, yo la he usado dos años y ese momento no ha llegado. El fabricante advierte que si la pluma se deja seca durante más de tres semanas, puede dañarse permanentemente.
Sin embargo, si tuviera que hablar por mi experiencia diría que son plumas muy resistentes ya que de las tres plumas que compré, solo una me ha dado algún problema por interrumpirse su funcionamiento, a pesar de que alguna vez han estado bastante tiempo sin usarse, incluso más de un mes.

Para instalar el cartucho de tinta hay instrucciones en el papel que acompaña a los cartuchos, que parece indicar que para no clavarte el plumín lo hagas con el capuchón puesto. En otros lugares se indica que se mantenga la punta de la pluma hacia abajo. Para cualquiera que haya puesto un cartucho en una pluma solo hay que decir que lo haga con cuidado, pero es una tarea elemental.
El flujo de tinta es adecuado y no se interrumpe, tanto con la tinta original, como con la tinta «Carbon Ink» de Platinum con la que yo he rellenado los cartuchos originales.

Al principio alguna pluma parecía ‘rascar’ un poco el papel y estuve tentado de intentar eliminar ese pequeño problema puliendo suavemente la pluma. No lo hice y con el uso eso que me parecía un defectilllo, edsapareció. Podría ser incluso que yo no empuñase la pluma adecuadamente, o que el papel tuviera muchas fibras que se metían entre los gavilanes.

Como he dicho, además de la tinta original, negra y sepia yo he usado con un desempeño perfecto tinta Platinum pigmentada, la negra «Carbon Ink» y la de color sepia, con la que relleno los cartuchos originales por el clásico sistema de la jeringuilla.

La pluma es agradable al tacto, tiene un tamaño adecuado y el tapón es hermético, encajando perfectamente sobre el extremo de la pluma mientras esta se usa. Aunque son extremadamente económicas, después de dos años en mi poder, el peor defecto es que la pintura del cuerpo se ha desgastado bastante, pero nada que repercuta en su funcionamiento. En cuanto a otro desgaste por el uso. a la primera School G que compré se le ha deteriorado el extremo del gavilán derecho. No se si se trata de un desgaste habitual, aunque curiosamente es casi el mismo defecto que apareció la primera vez que al usé en un pluma que me cambiaron como defectuosa. Sorprendentemente, el plumín se me rompió el primer día de uso. Simplemente, la punta de uno de los gavilanes se rompió. Había comprado la pluma en una prestigiosa tienda de Barcelona muy cerca de donde vivía. Consideraron que era defecto de fábrica y me la reemplazaron.

Al precio que tiene, la pluma que acaba de morir está más que amortizada, y probablemente, en cuanto tenga ocasión, la sustituiré por otra de la misma marca y modelo, de la misma forma que a los que os gusta dibujar con pluma o queréis empezar a hacerlo, os recomiendo que probeis este placer japonés de las plumas Tachikawa.

 

Publicado en Dibujando letras | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados en Tachikawa School