{"id":3605,"date":"2014-07-27T11:02:40","date_gmt":"2014-07-27T09:02:40","guid":{"rendered":"http:\/\/robertopla.net\/blog\/?p=3605"},"modified":"2014-07-27T11:02:40","modified_gmt":"2014-07-27T09:02:40","slug":"me-lo-da-por-escrito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/me-lo-da-por-escrito.htm","title":{"rendered":"Eso me lo da usted por escrito"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/fotero\/2526408788\/\"><img decoding=\"async\" style=\"float: right; width: 250px; height: 640px; margin: 0 6 8 0;\" title=\"Saludo militar\" src=\"https:\/\/farm3.staticflickr.com\/2330\/2526408788_51d6abfd3c_z.jpg\" alt=\"Saludo militar\" \/><\/a>En la administraci\u00f3n espa\u00f1ola, el documento escrito tiene una importancia predominante. Quiz\u00e1s se trata de un sesgo cultural, que nos impulsa a pensar que \u00ablas palabras se las lleva el viento\u00bb y que la tendencia obvia de la naturaleza humana es la mentira, o m\u00e1s bien que nadie est\u00e1 obligado a decir la verdad si le perjudica&#8230;Es decir, que se aprecia poco la verdad, como asunto de tontos y se glorifica la mentira como el arte de los listos p\u00edcaros.<br \/>\nEl documento escrito con firma, sello, rubrica y hasta visto bueno, no deja lugar a dudas de lo que se afirma y constituye prueba fidedigna en cualquier procedimiento. La falsificaci\u00f3n de documento p\u00fablico est\u00e1 tipificada como delito, para sorpresa de algunos p\u00edcaros ignorantes que pensaron que falsear una receta o modificar una fecha en un parte de baja era solo algo as\u00ed como una piller\u00eda escolar.<br \/>\nEn el \u00e1mbito militar hay una costumbre que yo abomino, consistente en pedir \u00abpor escrito\u00bb las ordenes o comunicaciones recibidas. Por suerte no es muy frecuente en mi ej\u00e9rcito y la he o\u00eddo en ocasiones en forma de velada amenaza. El que la profiere quiere decir que con las ordenes recibidas por escrito va a sustanciar un procedimiento en el que demostrar\u00e1 la injusticia o ilegalidad de las mismas, as\u00ed que de facto est\u00e1 \u00abamenazando\u00bb al que postula las \u00f3rdenes con que estas ser\u00e1n recurridas por v\u00eda judicial o administrativa.<br \/>\nEsta actitud encierra un doble agravio. Por una parte se cuestiona el derecho, la justicia o la raz\u00f3n del que manda. A mi modo de ver deber\u00eda haber otras formas de resolver dudas sobre la pertinencia de las acciones a emprender en cualquier asunto y aunque a los profanos les parece algo extra\u00f1o, en la vida militar las personas siguen las mismas pautas de comportamiento que en otros \u00e1mbitos y dialogan, se comunican y contrastan pareceres con su equipo. El estereotipo del ordeno y mano es tan v\u00e1lido para la vida militar como para la civil, quienes lo utilizan est\u00e1n abocados al fracaso o simplemente ocultan su incompetencia bajo un manto de autoritarismo. El militar sabe que expuestas sus razones, nada le exime de cumplir las \u00f3rdenes recibidas, salvo un imperativo legal, que a su vez conlleva la asunci\u00f3n de la responsabilidad por la acci\u00f3n u omisi\u00f3n. Yo dir\u00eda que aquellas \u00f3rdenes con las que no est\u00e1 de acuerdo las cumplir\u00e1 con mayor celo, para demostrar que su disciplina y adhesi\u00f3n al mando son mayores que sus reservas u opiniones.<br \/>\nEn este contexto, el segundo agravio que implica pedir la orden por escrito es la afirmaci\u00f3n impl\u00edcita que ante un posterior an\u00e1lisis de los hechos, el que ha dado la orden no mantendr\u00e1 una versi\u00f3n fiel a la verdad, es decir no mantendr\u00e1 su palabra o eludir\u00e1 su responsabilidad.<br \/>\nLos militares somos, por regla general, pobres. Clase media, se dice ahora. El honor es el patrimonio de los pobres y faltar a la palabra dada, eludir la responsabilidad de los propios actos y obligaciones o no mantener la opini\u00f3n, basada en un criterio honradamente fundamentado, son las formas m\u00e1s efectivas de dilapidar este tesoro. La evidencia de mentira deber\u00eda ser una verg\u00fcenza tan insoportable para la propia conciencia, que su mera posibilidad nos impulsase siempre a buscar y decir la verdad.<br \/>\nPara el militar al mando, su prestigio es la \u00fanica garant\u00eda de que, en los momentos cr\u00edticos, aquellos que dependan de \u00e9l confiar\u00e1n lo suficiente como para arriesgar o incluso perder la vida por cumplir estrictamente sus \u00f3rdenes. Cuestionar su honradez o su criterio supone una vulnerabilidad que no solo corroe el prestigio del mando sino que puede poner en peligro el cumplimiento de las misiones asignadas y llegado el caso, la propia supervivencia del equipo.<br \/>\n\u00abEso me lo da usted por escrito\u00bb es por tanto una frase que de forma impl\u00edcita afirma la desconfianza del subordinado acerca de la competencia y honradez del mando.<br \/>\nNo obstante, siempre he manifestado a mis subordinados su derecho a pedir por escrito cuantas \u00f3rdenes les he dado de forma verbal, manifestando de esta forma mi disposici\u00f3n a mantener mi palabra en cualquier circunstancia y esperando que esta actitud reforzase su confianza. Cuantas veces han hecho uso de este ofrecimiento he dado satisfacci\u00f3n a la demanda y jam\u00e1s he guardado rencor o tomado la m\u00e1s m\u00ednima represalia por ello, consider\u00e1ndola producto de un desconocimiento mutuo que hab\u00eda que subsanar. Estas circunstancias han sido extra\u00f1as y jam\u00e1s se han repetido.<br \/>\nCuando alg\u00fan superior me ha preguntado si las \u00f3rdenes que me daba las necesitaba por escrito, mi respuesta ha sido siempre la misma: que no, que la palabra de mi jefe me bastaba. Tambi\u00e9n es cierto que quienes alguna vez me han hecho es pregunta, adem\u00e1s de mis jefes, eran aut\u00e9nticos caballeros de los que he aprendido mucho, que me han hecho sentir orgulloso y privilegiado por formar parte de su equipo.<br \/>\nEsta bien documentar los procesos de toma de decisiones, de forma que no fiemos a la memoria el posterior an\u00e1lisis de lo actuado a fin de aprender y mejorar. Es comprensible que en el proceso de entrenamiento y mutuo conocimiento, alguien pueda albergar dudas sobre la capacidad o virtud de sus compa\u00f1eros de viaje. Pero en un equipo cohesionado que debe afrontar una misi\u00f3n real no cabe la desconfianza. Yo no har\u00eda nada importante con gente en la que no conf\u00edo. Como se dice vulgarmente, yo no ir\u00eda \u00ab<em>ni a la vuelta de la esquina<\/em>\u00ab, no solo con aquellos en los que no conf\u00edo sino -tanto o m\u00e1s importante- con los que no conf\u00edan en mi.<br \/>\nPor eso para el mando es primordial cultivar su prestigio, practicando la verdad, intentando ejercer la justicia, manteniendo siempre la palabra y afrontando las responsabilidades propias. Esta norma de conducta ser\u00e1 m\u00e1s valiosa en una situaci\u00f3n cr\u00edtica que cualquier bast\u00f3n de mando, divisas, galones, o reglamentos. Los borregos pueden seguir a un carnero, pero las personas valiosas siguen solo a aquellos en los que conf\u00edan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEso me lo da usted por escrito\u00bb es una frase que de forma impl\u00edcita afirma la desconfianza del subordinado acerca de la competencia y honradez del mando.  <a href=\"https:\/\/robertopla.net\/blog\/me-lo-da-por-escrito.htm\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[92,126,207,217,242],"class_list":["post-3605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rerum-militari","tag-derecho","tag-etica","tag-liderazgo","tag-mando","tag-motivacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3605"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3605\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3606,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3605\/revisions\/3606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}