{"id":516,"date":"2009-01-03T21:02:27","date_gmt":"2009-01-03T19:02:27","guid":{"rendered":"http:\/\/robertopla.net\/blog\/los-reyes-son-los-padres.htm"},"modified":"2009-01-03T21:02:27","modified_gmt":"2009-01-03T19:02:27","slug":"los-reyes-son-los-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/los-reyes-son-los-padres.htm","title":{"rendered":"Los Reyes son los padres"},"content":{"rendered":"<p>Por fin llegamos a los \u00faltimos fastos de las fiestas navide\u00f1as, la <a href=\"http:\/\/www.cope.es\/06-01-09--epifania_senor,26162,1,noticia_ampliada\">Epifan\u00eda del Se\u00f1or<\/a>, la festividad de los Reyes Magos de Oriente o la <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pascua_Militar\">Pascua Militar<\/a> que todo es uno el d\u00eda 6 de enero.<br \/>\nAntes de resignarse a la dura escalada que supondr\u00e1 la cuesta de enero la costumbre es regalar juguetes a los ni\u00f1os, segun la tradici\u00f3n, en recuerdo de los regalos que los magos de oriente llevaron a Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/fotero\/3163243055\/\" ><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3096\/3163243055_e9873baffa.jpg\" style=\"border:none;width:450px;height:307px;\" alt=\"Dia 6 de Enero\" title=\"Dia 6 de Enero\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por alguna raz\u00f3n que no llego a explicarme a los ni\u00f1os se les dice que los regalos los traen los propios magos de oriente. Supongo que en la antiguedad esta costumbre estar\u00eda relacionada con la afici\u00f3n por lo m\u00e1gico, lo misterioso y lo milagrero. Hoy en d\u00eda tengo que suponer que su pervivencia est\u00e1 relacionada por la tendencia que impulsa al ser humano para seguir costumbres ancestrales por extravagantes que sean antes que adoptar otras nuevas m\u00e1s racionales. Si esta tendencia no existiera o fuera combatida con decisi\u00f3n el progreso de la humanidad se acelerar\u00eda hasta hacernos llegar a limites de racionalidad hoy considerados ut\u00f3picos.<br \/>\nEn el cuento chino -perd\u00f3n, oriental- de los Reyes Magos hay tantas incongruencias que apenas adquieren un m\u00ednimo uso de raz\u00f3n, a los ni\u00f1os les mosquea todo el entramado. De forma incomprensible para una moral que dice amar la verdad, se les enga\u00f1a miserablemente respondiendo con mentiras a preguntas tan sagaces como \u00ab\u00bfDe donde sacan tanto dinero los reyes?\u00bb, \u00ab\u00bfComo pueden estar en tantos sitios a la vez?\u00bb, \u00ab\u00bfComo pueden entrar en casa sin que nos demos cuenta?\u00bb, \u00ab\u00bfDonde viven el resto del a\u00f1o?\u00bb, pero sobre todo una duda terrible que cuestiona todo el sistema: \u00ab\u00bfComo puede ser que si he sido razonablemente bueno no me hayan traido lo que ped\u00ed y al gamberro de mi vecino que seg\u00fan mis padres es &#8216;de la piel de Barrab\u00e1s&#8217; le hayan colmado todas sus peticiones?\u00bb<br \/>\nMienten los padres, los abuelitos y los hermanos mayores, mienten los curas y los maestros, los periodistas, los pol\u00edticos y hasta los guardias urbanos. Una autentica conspiraci\u00f3n hace crecer a nuestros hijos en sus a\u00f1os decisivos entre un jard\u00edn de mentiras.<br \/>\nEncima si a alguien se le ocurre decir la verdad la sociedad mentirosa lo lapida, acus\u00e1ndole de destruir la &#8216;ilusi\u00f3n infantil&#8217; o la propia esencia de la infancia. Seamos serios: La ilusi\u00f3n a la que se refiere no es la de los ni\u00f1os. A los ni\u00f1os les gusta recibir regalos y que sus padres les quieran y los espantajos de barbas blancas o caras pintadas de bet\u00fan les importan un bledo.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no decirles simplemente que sus padres les quieren y que en estas fechas, como en su cumplea\u00f1os, les regalar\u00e1n unos juguetes porque desean que sea felices?<br \/>\nMi experiencia personal no fu\u00e9 traum\u00e1tica. Despu\u00e9s de caer en la cuenta de varias incongruencias sobre la hitoria oficial e incluso de llevarme alg\u00fan cabreo por la falta de diligencia y acierto de la burocracia de SS.MM. los Reyes de Oriente al entregar los regalos que yo hab\u00eda pedido o\u00ed comentar en el colegio que los reyes eran los padres. Aquel mismo dia le pregunt\u00e9 a la fuente m\u00e1s fiable de informaci\u00f3n de las que dispon\u00eda si tal cosa era verdad. Mi madre me contest\u00f3 sin rodeos: \u00absi hijo m\u00edo, esos regalos los compran los padres\u00bb. Y llor\u00e9. No llor\u00e9 de desilusi\u00f3n ni desencanto, llor\u00e9 de alegr\u00eda.<br \/>\nLos dichosos reyes que supuestamente dispon\u00edan de recursos ilimitados me habian parecido cicateros y cortos de entenderas al interpretar mis deseos,  pero yo era consciente de que mis padres, sin ser pobres eran de escasos recursos y de pronto, todos aquellos regalos me parecieron un esfuerzo sublime y una muestra inmensa de su amor por m\u00ed. Y lloraba de alegria al comprender cuanto me quer\u00edan mis padres y un poco de verguenza por mi mezquindad al criticar la falta de celo y exactitud en cumplir mis deseos. Mi madre me consolaba sin entender demasiado de lo que le explicaba pero yo ten\u00eda que asimilar un shock de amor paternal que no hab\u00eda sido consciente de recibir en mis cortos a\u00f1os.<br \/>\nYa desde peque\u00f1o ten\u00eda la determinaci\u00f3n de no ser ap\u00f3stol y no fui corriendo a convencer a otros de la verdad reci\u00e9n revelada. Sencillamente me guard\u00e9 mi conocimiento y dej\u00e9 que cada cual pensase lo que quisiera. Pero poco despu\u00e9s tuve que afrontar una cuesti\u00f3n de conciencia. En clase el maestro pregunt\u00f3 simplemente quienes cre\u00edan que los reyes eran los padres y quienes creian que eran los magos de oriente. La encuesta era a mano alzada y yo no me plante\u00e9 ni por un momento la posibilidad de mentir a mi maestro, el Sr. Rueda, un chico joven con un sorprendente tup\u00e9 y pelo largo de hombre moderno de principios de los sesenta.<br \/>\nAquel sencillo gesto de sinceridad me fue duramente recriminado. Mis mejores amigos de esa \u00e9poca, los hermanos Ram\u00f3n y Eduardo Marchetti me recriminaron durante mucho tiempo haberles arrancado de la id\u00edlica inocencia infantil. Y al parecer no ten\u00eda excusa, porque al parecer ante mis amigos ten\u00eda mas cr\u00e9dito mi simple opini\u00f3n que las afirmaciones de muchos adultos. Lo curioso es que muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ya con nuestras carreras acabadas, el punto de vista de Ram\u00f3n segu\u00eda siendo el mismo y de nada serv\u00edan mis racionales justificaciones.<br \/>\nEn definitiva. Todos los psic\u00f3logos y pedagogos afirman que los tres primeros a\u00f1os de la vida son fundamentales en la formaci\u00f3n del car\u00e1cter y la educaci\u00f3n de la persona, y que lo asimilado en la infancia es muy dif\u00edcil de sustituir posteriormente. Y he aqu\u00ed que la sociedad se empe\u00f1a en que los ni\u00f1os vivan rodeados de una mentira absurda que les impide saber lo mucho que les quieren su padres y les hace creer que cualquier cosa que deseen puede ser concedida por un esp\u00edritu de recursos ilimitados pero est\u00fapido y rencoroso que por alg\u00fan incidente menor puede llenarles los zapatos de carb\u00f3n. Pues yo digo que ojal\u00e1 derroquen pronto y pac\u00edficamente a los Reyes Magos y se instauren rep\u00fablicas de verdad en el Oriente M\u00e1gico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por fin llegamos a los \u00faltimos fastos de las fiestas navide\u00f1as, la Epifan\u00eda del Se\u00f1or, la festividad de los Reyes Magos de Oriente o la Pascua Militar que todo es uno el d\u00eda 6 de enero. 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