{"id":907,"date":"2010-05-26T19:16:00","date_gmt":"2010-05-26T17:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/robertopla.net\/blog\/?p=907"},"modified":"2010-05-26T19:16:00","modified_gmt":"2010-05-26T17:16:00","slug":"arenas-movedizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/arenas-movedizas.htm","title":{"rendered":"Arenas Movedizas"},"content":{"rendered":"<blockquote style=\"text-align:right;font-size:1.2em;font-style:italic;\"><p>\u00ab&#8230;debes hacer tu Verdadera Voluntad. Y no hay nada m\u00e1s dif\u00edcil.\u00bb<br \/>\u00abLa historia Interminable\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>Hay determinadas tareas que se comportan como arenas movedizas. Y determinados exploradores tienen la habilidad de encontrar siempre el camino hacia el centro, la parte m\u00e1s peligrosa y profunda de las arenas movedizas.<\/p>\n<p>El caso es que siempre se empieza como Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas, siguiendo a un Conejo Blanco. Algo te llama la atenci\u00f3n y con esa curiosidad intelectual de la que piensas -orgulloso y equivocado- que ha dado momentos de descubrimiento tan brillantes a la ciencia, decides investigar algo m\u00e1s sobre el tema. Pero las cosas no son tan f\u00e1ciles y pronto una dificultad sigue a la otra obligando a consumir el \u00edmpetu inicial en superarlas. Estas dificultades act\u00faan como los matorrales que ocultan el camino a sus pies mostr\u00e1ndonos solo el paisaje de un bosque espeso, igual de atractivo y peligroso en todas direcciones.<\/p>\n<p>En ese momento en que pensamos si deber\u00edamos dedicar los esfuerzos que nos quedan a encontrar el camino de vuelta o nos queda a\u00fan un margen para intentar sacar algo de provecho de la aventura, en ese momento, &#8230;en realidad ya estamos perdidos y con los pies en las orillas de las peligrosas arenas movedizas. A partir de ah\u00ed, cada esfuerzo, cada movimiento nos hunde un poco m\u00e1s, nos lleva al centro del pantano sea cual sea la direcci\u00f3n que tomamos.<\/p>\n<p>Creemos estar l\u00facidos y realizando frecuentes paradas tratamos de tomar en cada una de ellas el camino que de la forma m\u00e1s f\u00e1cil nos sacar\u00e1 de la espesura, nos devolver\u00e1 al camino o incluso supondr\u00e1 el descubrimiento de un atajo magn\u00edfico. En realidad estamos dando palos de ciego y el resultado es una trayectoria, m\u00e1s que en c\u00edrculo, en espiral, hacia el centro inexorable de la zona profunda y peligrosa. Euf\u00f3ricos por el alarde de sentido com\u00fan que creemos estar haciendo y anonadados por la belleza del recorrido, seguimos adentr\u00e1ndonos y cuando ya hemos sobrepasado el punto de no retorno seguimos crey\u00e9ndonos seguros, a punto de encontrar el camino que seg\u00fan creemos \u00abya debe estar cerca\u00bb. Con el fango por la cintura pensamos que alg\u00fan d\u00eda contaremos divertidos la aventura ante contertulios admirados y cuando nos hundimos inexorablemente manteniendo con dificultad la boca fuera para seguir respirando, no pensamos en donde nos equivocamos, sino que si tanto nos hemos hundido, es que forzosamente pronto haremos pi\u00e9 y empezaremos a salir de la marisma.<\/p>\n<p>Hay veces que como despertando de una pesadilla, podemos deshacernos de todo cuanto nos ahoga para darnos cuenta que todas las amenazas, pero tambi\u00e9n las promesas, eran simplemente un sue\u00f1o, y no solo no estamos perdidos en el camino sino que a\u00fan no hemos empezado a recorrerlo. Al emprenderlo conviene no olvidar el peligro de las arenas movedizas y seguir nuestra ruta ayudados del sentido com\u00fan de la informaci\u00f3n que tenemos sobre el camino y de los instrumentos de navegaci\u00f3n, aplicando disciplinadamente el m\u00e9todo de avance, realizando solo las tareas que nos llevan en el sentido correcto por dentro del camino, dejando los conejos blancos correr por el bosque para otra ocasi\u00f3n en que volvamos a realizar el recorrido con escopeta y sabueso.<\/p>\n<p>Para recorrer el camino, como para hacer cualquier tarea en la vida, hace falta planeamiento, m\u00e9todo, esfuerzo y voluntad. El Azar no premia a los que trazan paseos ca\u00f3ticos por el bosque sino a los que lo distinguen de lejos por el camino y lo saludan educada y cort\u00e9smente, sabedores que no hay atajos hacia la fortuna, porque la fortuna est\u00e1 en el camino y quien no la recoge para marchar ligero o para adentrarse descuidado en el bosque, al final encuentra que no puede volver a por las oportunidades que dej\u00f3 atr\u00e1s y que el tesoro al final del camino no es otro que el que los caminantes llevan consigo.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/fotero\/246892784\/\" ><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm1.static.flickr.com\/98\/246892784_b615682832.jpg\" style=\"border:none;width:401px;height:450px\" alt=\"Toda historia es una historia interminable\" title=\"Toda historia es una historia interminable\" \/><\/a><\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces nos liamos desvi\u00e1ndonos de nuestros objetivos. La \u00fanica forma de conseguir estos es aplicar planeamiento, m\u00e9todo, esfuerzo y voluntad. <a href=\"https:\/\/robertopla.net\/blog\/arenas-movedizas.htm\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[131,255,262,288],"class_list":["post-907","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fugaces","tag-filosofia","tag-objetivos","tag-orgnizacion","tag-productividad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/907\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertopla.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}