Hay muchos videos y artículos sobre esta pluma porque es bastante popular, por tanto yo no voy a sentar cátedra, este artículo es una crónica de mis impresiones después de un día de uso.
Hacía tiempo que me llamaba la atención. Hace poco, comprando en el gran comerciante chino de Internet, tenía que juntar diez euros de compra para no pagar los portes y esta estupenda pluma costaba solo 5,99€ así que no me quedó más remedio que picar.
Es una pluma muy modesta, pero cuyo aspecto es enormemente elegante. Es un clon de la pluma japonesa Sailor Gear cuyos precios empiezan en setenta (60) veces lo que cuesta esta.
Los materiales son bastante modestos pero creo que están tratados con mucho cuidado y el aspecto de la pluma es fenomenal: elegí este color opalino de un jade suave que me parece precioso. Trae integrado un convertidor pero yo la estoy usando con un cartucho de la misma marca con tinta color «azul profundo» que compré en el mismo pedido. Por una parte, quería probar este azul a ver qué tal es y por otra, quería tener cartuchos propietarios Jinhao, para reciclarlos y, si es necesario, usarlos con las otras plumas de esa marca que ya tengo. El color de la tinta también es muy agradable, próximo al azul cobalto, poco saturado.
El plumín es un EF de los de aguja, es decir, muy fino punto en un primer momento parece que araña el papel pero yo confío en que con el uso vaya mejorando y se haga un poco más suave.
Como está hecha de plástico la pluma pesa muy poco y el tamaño sin capuchón no es muy largo unos 11,3 centímetros, medidos con la regla, un poco corto para mí mano. Sin embargo, posteada (con el capuchón sobre el culote), queda muy cómoda en la mano y se equilibra bastante bien.
En resumen se trata de una pluma muy económica, bien fabricada y con un aspecto muy elegante, para mi mano es agradable cuando está posteada, si no la encuentro pequeña. Hay que mencionar otros detalles positivos, como el plumín bicolor y el alimentador incluido o la rosca del capuchón.
Ahora habrá que ver cómo se porta con el paso del tiempo ya que el desgaste de los materiales suele ser el talón de Aquiles de estas plumas económicas.


