Propósitos de enmienda

En los primeros días del año nuevo uno de los tópicos más habituales es proponerse algo. Los vendedores de fascículos, colecciones y otros estudiosos de las técnicas comerciales aprovechan esa debilidad humana para poner en el mercado toda clase de ofertas con las que incitarnos a comprar algunos sueños post-navideños.

Mauro Entrialgo lo refleja de forma magistral en esta tira y en otras de estas fechas. Nos proponemos cosas, pero no nos hacemos el propósito principal que es, precisamente, cumplir lo que nos proponemos.

Por regla general se trata de propósitos de enmienda, porque en realidad no queremos hacer algo nuevo, sino dejar de hacer algo rematadamente mal: dejar de fumar, adelgazar (lo que implica eliminar un montón de malas costumbres, como la vida sedentaria o el exceso de comida…), llegar puntual, y en general como le gustaría recordar a Wicho, dejar de procastinar.

No se si hacer mi lista de propósitos de enmienda. Si la hago no se si publicarla, a lo mejor le pasa como a los deseos cuando pasa una estrella que si se publican no se cumplen. Creo que …voy a dejarlo para mañana.

2 Respuestas a “Propósitos de enmienda”

  1. Wicho dijo:

    Ehhhh… sí, llevaba días queriendo decir algo sobre este tema pero… ;-)

  2. Lo Marraco » Blog Archive » Año nuevo, mentiras viejas dijo:

    [...] Por mucho que intentemos hacer nuestras listas de buenos propósitos cada año seguimos repitiendo las mismas estupideces porque en realidad nos resistimos a cambiar lo fundamental. De hecho a mi lo que me gustaría ahora mismo es repetir el artículo que ya escribí el año pasado sobre el “propósito de enmienda” que nos asalta en cada año nuevo, pero mencionado el tema y enlazado el mismo dejo al inteligente arbitrio del lector la posibilidad de releerlo. [...]