Tensiómetro

En casa siempre suele haber un medidor de tensión. Sin ser obsesos del tema creemos que es algo tan necesario como un termómetro para la fiebre. La popularización de los medidores electrónicos ha hecho que habitualmente sea uno de estos el que usamos. Recientemente el que teníamos, un «AndonBMP KD-737» dejó de funcionar. Muerto, sin señales de vida. Mercedes probó pilas nuevas y nada.

Tensiometro

Tensiómetro automático

Aunque el precio es asequible y yo creo que estaba más que amortizado, no me gusta ceder a la obsolescencia programada y siempre prefiero intentar una reparación casera. No se trata de que arregle cualquier cosa; pero siempre pruebo, como si supiera hacerlo. En cualquier caso, siempre se aprende algo de la experiencia y si el aparato tiene que ser descartado, suelo guardar alguna de sus piezas para su uso como repuestos en otras reparaciones, para los inventos con Arduino o para cualquier otro uso insospechado.
Pero al descubrir la parte mecánica y electrónica de un medidor de presión, uno se pregunta ¿Dónde podría encontrar un manual técnico y de reparación?. Naturalmente es un pregunta retórica, el manual de marras, simplemente no existe porque el aparato no está hecho para ser reparado.

Abriendo el aparato Cable alimentación
Soldadura Funcionando

En una primera inspección parece que la cinta del compartimento de pilas está sucia con algo que podría indicar que las pilas se sulfataron. Abro el cacharro -¡al menos está cerrado con tornillos!- para ver a que puede haber afectado. Veo una pieza amarilla pero no sé si es importante y si puede ser la causa de una reacción tan drástica como no dar señales de vida. De pronto me doy cuenta de algo simple: el cable de alimentación se ha soltado de su soldadura.
Veo que hay trabajo para mi flamante estación de soldadura comprada en LIDL, aunque veremos si soy suficientemente hábil para soldar algo tan pequeño. No tengo mucha práctica con el soldador y ni el pulso ni la vista, son lo que fueron. Por suerte también tengo una lupa con soporte e iluminación. La verdad es que me gusta tener la herramienta adecuada para cada situación.
Después de soldar el extremo suelto, se ha soltado del otro que va a la laminilla metálica donde hace contacto la batería. Este cable es muy reticente a los contactos. Lo sueldo también y algo escéptico sobre el resultado, pruebo el aparato. Me da la tensión algo alta, así que supongo que se ha desajustado. Pero cuando lo prueba Mercedes le da un resultado plausible. Yo no tengo la tensión alta: me habrá subido con el estrés de la reparación.
Si tenéis un soldador a mano o habéis visto uno en el bazar más cercano a casa pero no sabéis como usarlo, no hay problema, siempre hay un tutorial en la red para echarnos una mano.
Me encanta haberle ganado la batalla a la obsolescencia y el consumismo. Parece mentira que un simple cablecillo pueda hacerte desechar un aparato. El soldador, la lupa y muchas de las otras herramientas que poseo puede que cuesten más que los aparatos que consigo reparar con ellas, pero además de entretenimiento y enseñanzas, me proporcionan algunas pequeñas satisfacciones como esta y eso,…no tiene precio.

Esta entrada ha sido publicada en Frikilandia y etiquetada como , , , . Guarda el enlace permanente.