Compré esta pluma en diciembre de 2016, como puede verse, en esa tienda de Amazon con nombre de río grande. Me costó 12,99€ que yo creo que era un precio bastante razonable, pero que hoy está entre 15 y 24 euros y soporta bastante mal la competencia de otros modelos de la misma marca. La usé durante bastante tiempo con tinta verde para cuando necesitaba usar ese color, es decir pocas veces o quizás me exprese mal, porque no fueron pocas sino cortas, es decir, no escribía textos prolongados. No suelo escribir con tinta verde salvo señalización, subrayado y otras marcas o notas en un texto.

Sin embargo tengo que decir que es una pluma sumamente cómoda. Su aspecto es un poco el que se pretende para una pluma infantil. En Alemania los niños usan la pluma en la escuela. Me parece un acierto y siento que esa práctica no sea común en España. Escribir con pluma no solo mejora la caligrafía sino que también estimula la motricidad fina. Si se promueve esa costumbre es más fácil que los universitarios entiendan sus propios apuntes, los médicos dejen de tener «letra de médico» y el público en general disfrute de la capacidad de «pensar despacio», lo cual sin duda no puede sino llevar a un mundo mejor.
Pelikan es una marca «de toda la vida». Yo la recuerdo por los tinteros que andaban por casa cuando era niño. Hoy en día fabrican afamadas y caras plumas, la gente dice que son muy buenas, pero de esas creo que nunca os hablaré, porque como sabéis, solo compro plumas de menos de 30€. Pero la gente dice que son muy buenas, y sois libres de regalarme una Pelikan Souverän 400 o una de esa gama cuando queráis. Yo la pruebo y os cuento.
Pero si que he probado algunas Pelikan de las «baratas» y tengo que decir que son excelentes. La Pelikano Junior no es una excepción sino un ejemplo. Destaca por su ergonomía y comodidad, pero la escritura es suave y el funcionamiento impecable, Su ancho sin el capuchón es de 1,33 cm si mi «pie de rey» no me engaña y el resto de las dimensiones podéis verlas en la imagen.
Tengo que decir que para ser una pluma infantil tiene una decoración bastante discreta. Con ella habría triunfado en el colegio, pues el amarillo y el azul eran los colores de mi colegio de antes de los 12 años.
El ancho de plumín A es muy frecuente en plumas de aprendizaje y la marca ‘R’ (right, diestro) sugiere que también hay un modelo para zurdos.
El capuchón no tiene clip, ni tampoco un resalte que le impida rodar en las mesas inclinadas, algo que se echa de menos. con muy poca inclinación, quizás los abultamientos en el cuerpo podrían evitar que ruede, pero que nadie confíe en eso.
Tampoco en que esas especie de lupas ovaladas en el lateral del cuerpo sirvan para inspeccionar el nivel de tinta. Están muy arriba para el cartucho pequeño y es más fácil mirar al trasluz porque el cuerpo azul es casi transparente.
La de la figura lleva un cartucho largo y cabe también uno corto y otro de reserva. No puede usarse con el sistema «cuentagotas» o «eye dropper» (sin cartucho, se usa el propio cuerpo de la pluma como depósito) porque tiene unos agujeros de ventilación en el extremo del cuerpo.
En definitiva, como otras de gama similar de la marca Pelikan la Pelikano Junior es una pluma excelente, aunque su precio y la disponibilidad de otros modelos de la marca la hacen una elección improbable. Pueden encontrarse modelos Twist de la misma marca entre 10 y 12 euros y el modelo «Pina Colada», similar pero con clip por 9,96€, existe el modelo Pelikan Pelikano Up que es una versión «para adultos» con mejor diseño y cuyas variantes oscilan entre 19 y 25 euros aproximadamente.