Visión estereoscópica

Cuando era pequeño tenía unos binoculares en los cuales se introducía una cartulina que enmarcaba pares de diapositivas sobre el Zoo de Barcelona. Al mirar a través de los binoculares los animales se veían con un extraordinario realismo. Otros modelos, frecuentes en tiendas de recuerdos, usaban un soporte en forma de disco para alternar las vistas. Yo no lo sabía entonces pero lo que veía eran ‘pares estereoscópicos’.

paralajeEl cerebro humano percibe la profundidad a través de la fusión de las dos imágenes similares, procedentes de ambos ojos. Sin que necesitemos realizar el proceso intencionadamente, el cerebro ‘mide’ la paralaje, el ángulo que ambos ojos forman al enfocar un mismo punto y en función de ello determina la distancia a la que se encuentra en relación a otros objetos.

Al ver una imagen plana o de dos dimensiones, todos los puntos próximos se encuentran a la misma distancia de nuestros ojos por lo que es imposible determinar la ‘profundidad’. En algunas imágenes el cerebro echa mano de su la experiencia y la colocación de las sombras o el cumplimiento de las reglas de la perspectiva puede inducirnos a ‘intuir’ o interpretar una profundidad que en realidad no percibimos, igual que al cerrar un ojo interpretamos que los objetos que vemos más pequeños están más lejos.

ojo izquierdo ojo derecho

Los sistemas de visión ‘en relieve’ imitan a la naturaleza enviando a cada ojo una imagen similar a la que vería en la realidad, deforma que cada ojo ve solamente la imagen adecuada. Para obtener esas imágenes simplemente hay que hacerlo desplazando la el punto de vista lateralmente. Este desplazamiento lateral influye e la sensación de volumen que vamos a percibir, como influye también el medio por el cual enviemos esas imágenes a cada ojo.

Las imágenes correspondientes se llaman ‘pares estereoscópicos’ y las técnicas para obtenerlas y observarlas son muy interesantes. Yo tomé contacto con ellas durante mis estudios ya que tienen una importancia capital en la aerofotografía o fotografía aérea, tanto desde el punto de vista militar como geográfico, por la información adicional que aportan sobre el terreno.

iglesia.png iglesia3d.png
iglesia_i.png iglesia_d.png

En este caso un avión en vuelo recto y nivelado va echando fotos que se solapan unas con otras. Tomando dos fotos contiguas y a partir de la zona de solape de ambas se puede montar un par estereoscópico donde a simple vista o a través de un estereóscopo puede observarse el relieve del terreno o con una máquina restituidora se pueden determinar las alturas relativas de los diferentes puntos de la fotografía, lo que resulta de gran utilidad en la confección de planos.

Seguramente a muchos les extrañará la afirmación de que el relieve en un par estereoscópico puede verse “a simple vista”. Se que hay gente a la que le resulta difícil, pero otros tienen más facilidad. Por si alguien quiere intentarlo prbaré a explicar como lo consigo yo.

No todos los pares estereoscópicos son igualmente fáciles de ver. Por alguna razón, quizás la forma en que fueron tomados o la magnituid del relieve unos se ven más fácil que otros.

Pasillo

Después de obtener un par estereoscópico como el que precede a este párrafo, debe mirarse de frente, procurando que la linea intermedia quede centrada con la nariz y la linea de los ojos a la altura de la mitad de la imagen, con la cara a unos dos palmos de la pantalla.

Para que cada ojo vea una sola de las imágenes la vista no puede enfocarse en ningun punto. Cuando se enfoca un punto de la pantalla los dos ojos convergen sobre él y lo ven al mismo tiempo. los ojos son extremadamente precisos y varian su ajuste para enfocar de forma diferente los dos puntos del signo de puntuación “:”. Cuando se tiene la cabeza en la posicion indicada anteriormente, se cierran los ojos. Hay que pensar en aluna situacion en la que miramos a un horizonte muy lejano, en el mar o a unas montañas que se encuentran muy lejos. Si ayudamos con el recuerdo real de una situación similar, los ojos se adaptan para intentar ‘enfocar’ ese punto lejano.

Entonces abrimos los ojos. el par estereoscópico aparecerá borroso y de forma instintiva los ojos intentarán enfocarlo, pero hay que relajarse y controlar ese impulso, dejando que nuestros ojos vean las imágenes ante ellos borrosas.

Si la cosa va bien, veremos una imagen doble. Inclinando a un lado u otro la cabeza procuraremos que las imágenes que vemos se encuentren al mismo nivel. Hay que relajarse y dejar que los ojos se vayan enfocando para unir las dos imágenes en una e intentando evitar los movimientos que separan las imágenes una de otra. A veces ayuda al ajuste en acercar o alejar la cara de la imagen, en este caso de la pantalla. Los movimientos deben ser muy suaves y la postura cómoda.

Llega un momento en que parece que en lugar de dos imágenes lo que tenemos delante de los ojos son tres viñetas, la de en medio borrosa y las otras apenas percibidas por la ‘visión periférica’. Hay que persistir un poco más y de forma automática los ojos acaban enfocándose y de pronto veremos la imagen central nítida ¡y en relieve!.

A pesar de que hay que tener paciencia y es difícil que salga a la primera, conozco más gente que no lo ha conseguido nunca que los capaces de ver estereogramas a simple vista. Seguro que mucho de ellos porque no han perseverado lo suficiente. De todas formas y sobre todo al principio no hay que forzar la vista en exceso. Lo recomendable es no dedicar más de veinte minutos al día a intentar estos ejercicios y desistir si aparecen dolores de cabeza o otros síntomas de malestar.

Al fin y al cabo siempre puede usarse un estereóscopo. Pero de ese tema hablaremos otro día.

Esta entrada fue publicada en Fotografía. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Visión estereoscópica

  1. JoseManuel dijo:

    He usado una de las imágenes en la entrada de SGP hoy, enlazándo con esta entrada

  2. JoseManuel dijo:

    Concretamente en esta entrada

Los comentarios están cerrados.