Martes y trece

No me sorprende que haya quien viva esclavo de la superstición. Se trata de un fenómeno antiguo, relacionado con el miedo a lo desconocido y a la necesidad de encontrar el consuelo de una explicación aunque sea mágica, cruel o absurda porque al fin y al cabo es una explicación y proporciona menos angustia que la incertidumbre.

Pero me asombra que en el mundo moderno, donde la tecnología es omnipresente y donde la ciencia debería ser la fuente más fiable de certeza, haya quien mantenga supersticiones inexplicables.

Curanderos, echadores de cartas, adivinos y toda clase de charlatanes de lo más grotesco hacen su agosto a costa de la credulidad y la necesidad de esperanza del personal.

Y es que, aunque nos declaremos escépticos, los reflejos culturales parecen llevarnos por caminos diferentes de la lógica y el razonamiento y en muchas ocasiones aun rechazando las supersticiones no podemos evitar esperar la buena suerte que solucione nuestros problemas o leer el horóscopo como si todos los nacidos en el mismo mes esperásemos a que lo diga la prensa para coger un catarro o tener problemas con «una persona cercana».

La suerte no existe. Hay algunas cosas que dependen más o menos del azar, pero la «buena suerte» tal y como la esperamos no llega, hay que ir a buscarla y provocarla con nuestros actos y nuestro esfuerzo.

Y desde luego, que Mercedes se haya caído hoy por unas escaleras no tiene nada que ver con que sea martes y trece, ni que después de bajar un tramo rebotando con las posaderas en cada escalón haya salido con dolor y magulladuras pero sin nada roto, tampoco tiene tiene nada de «buena suerte». Son cosas que pasan y las vamos llevando como podemos y sabemos. Son, en definitiva, no tan solo «cosas de la vida» si no la vida misma.

Publicado en Fugaces | Comentarios desactivados en Martes y trece

Donar vida

Desde que tuve edad para hacerlo, me ofrecí como voluntario para donar sangre. Los pinchazos no me preocupaban ya que desde pequeño las inyecciones eran habituales en casa al menor indicio de catarro. Por otra parte la pequeña molestia que supone el pinchazo no tiene escala de comparación con el bien que promueve la donación.

La sensación de irse a casa pensando que aquel sencillo acto acabará dando salud y vida a alguien supone una fuente de satisfacción inmensa. ¿Cuantos días en nuestra vida tenemos la ocasión de ser héroes?, ¿Cuantas vidas podemos decir que hemos salvado?.

Una vez, durante mis estudios, estaba de permiso en casa, me llamaron de la Cruz Roja, donde estaba inscrito como donante para una urgencia en el Hospital. Hacia falta sangre de mi grupo. Acudí inmediatamente y después de la extracción la familia del enfermo me localizó y me daba las gracias. La verdad es que salí de allí todo lo rápido que pude mascullando una disculpa. Según lo veía yo, una parte importante del mérito es hacerlo desinteresadamente y me daba la impresión que la satisfacción tan grande que me producía el agradecimiento de aquella gente me compensaba en exceso provocándome el azoramiento del que recibe algo inmerecidamente.

Extracción

Seguí dando sangre en la Academia hasta que al final de la carrera y por otras causas, contraje una hepatitis. Desde entonces no me dejaron volver a dar sangre hasta hace unos años en que el responsable del equipo del banco de sangre que visita periódicamente el escuadrón me dijo que si los análisis no indicaban lo contrario y puesto que mi hepatitis había sido tipo A no existía inconveniente en que volviera a ser donante. Los análisis dieron resultados correctos y a mi me alegró lo indecible que mi sangre fuera de nuevo ‘apta para el consumo humano’.

Os recomiendo que os hagáis donantes de sangre. No hay otra forma de conseguir sangre que la solidaridad y es algo que está al alcance de nuestras posibilidades. Es un leve pinchazo. Un dolor insignificante. Una gran satisfacción.

Publicado en Fugaces | Comentarios desactivados en Donar vida

Móviles de código abierto

Hace días se venía especulando con la convocatoria de Google en la que se esperaba que anunciaría su entrada en el mercado de la telefonía movil con el lanzamiento de un terminal. Yo creía que esto era un efecto de la aparición de iPhone, el teléfono de Apple que ha conmocionado a los geeks de todo el mundo. Sin embargo es algo más, se trata de la madre de todas las batallas por el software que llevaremos en la mano.

Lo que Google ha anunciado no es un teléfono sino una solución completa de tecnologías de código abierto para teléfonos, basado en Linux, libre y abierto. El sistema se llama Android y en breve los desarrolladores podrán bajarse un SDK gratuito.

Si este software es libre, se habrá dado un paso de gigante para que la información que nos rodea se codifique mediante estándares abiertos. Eso significaría que cualquiera podría hacer o mejorar aplicaciones para aquellos objetos que usamos a diario. Que podríamos personalizar nuestra agenda o el cliente de correo electrónico del móvil-pda. Y para aquellos que no deseen ponerse a programar siempre habrá alguien que lo haga y publique sus programas bajo licencia GPL.

Otro aspecto interesante es el elevado número de compañías de diferentes ámbitos que se han asociado con Google para apoyar esta plataforma. Desde fabricantes de ordenadores o móviles a operadores telefónicos, entre ellos la Telefónica española.

Si esto sale adelante el iPhone se va a quedar anticuado en muy poco tiempo y eso que entre otros santos, hoy siete de noviembre, es San Leopardo, que es el santo Patrón del nuevo sistema Operativo de Apple.

Actualización 15/11/07: Leo en Error500 que la licencia bajo la que se publicará Android no es GPL sino la licencia Apache que permite realizar obras derivadas sin necesidad de compartir el código. Eso permitirá a operadores telefónicos realizar sus propias versiones o programas adaptados a sus terminales sin compartir código con lo que no se dará el «ciclo virtuoso» de que todo aporte vuelva a la comunidad para enriquecer el proyecto. ¿Es mejor un poco que nada?. Veremos si con estas características Android es capaz de desbancar a las soluciones propietarias o a los otros entornos de programacion para móviles como Symbian.

Publicado en Frikilandia | Comentarios desactivados en Móviles de código abierto

El medio ambiente en IKEA

El viernes dí­a 2 era un dí­a especial. En tiempos más conocido por ser el dí­a de los difuntos hoy es famoso por encontrarse en medio de un fastuoso puente. Como estábamos en Madrid y ya habí­amos visto la ampliación del Prado decidimos -entre Mercedes y yo, sin mi participación- ir a Ikea. Alli el dí­a también tenia nombre, le llaman «El dí­a del Acento» por la cantidad de gente «de provincias» que tenemos la misma ocurrencia.

Alli estuvimos paseando entre librerí­as GREVBÄCK, escritorios TOVIK y escurrecubiertos ORDNING. Mercedes miraba y Alberto y yo ibamos charlando y acortando todo camino que el laberí­ntico trazado te permite acortar.

Cerca de la desembocadura, antes del mastodóntico bosque de estanterí­as llenas de árboles embalados hay un espacio para la vida. Se trata del área de plantas y jardinerí­a. Plantas preciosas que parecen de tela. En un rincón, junto a los maceteros HAJDEBY encontramos un colorido surtido de regaderas apilables VÅLLÖ. No tengo ni idea porqué en IKEA suponen que necesito apilar las regaderas, como si fuera tan idiota de comprar quince o veinte por el placer de verlas apiladas en un rincón del jardí­n.

Regaderas VALLO Sipiderikea

Sin embargo las regaderas de la estanterí­a más alta le habí­an parecido a una araña un lugar estupendo para tejer su tela. La tí­a estaba allá arriba tejiendo a una velocidad de vértigo como si tuviera que acabar antes de que pasase la brigada de limpieza. No sé si acabarí­a cenando antes del desastre higiénico o en realidad estaba allí­ haciendo su jornada como eliminadora de insectos ecológica. Le echamos un par de fotos para constancia de generaciones venideras y nos fuimos hacia las cajas.

La cosa no salió del todo mal. Unos treinta eurillos. Si hubiéramos ido a donde yo querí­a echar mi paseo consumista, una librerí­a, no habrí­amos salido por menos. En IKEA el dí­a además de nombre también tuvo número: un millón doscientos mil euros de caja.

Publicado en Fugaces | Comentarios desactivados en El medio ambiente en IKEA

Doce consejos para ir al campo

Desde pequeño me ha gustado el campo. Empecé a ir con mi padre, a coger caracoles o pescar cangrejos, luego de campamentos con los Boys Scouts, con la O.J.E., la Congregación Mariana o simplemente con los amigos a hacer excursiones a pié o travesías de montaña. En mi periodo de formación académica para hacer marchas de endurecimiento, ejercicios tácticos o de supervivencia. Más adelante a ‘cazar’ setas o jabalíes, para buscar masías, restos arqueológicos o recolectar castañas, tomillo, madroños o espárragos.

El campo siempre ha sido para mi una fuente de satisfacción y paz. A lo largo de los años he aprendido muchas cosas, desde las que me enseñó mi padre o los monitores, instructores, guías y compañeros a las que aprendí por mi solo o leí en libros. Aquí he querido resumirlas en una serie de puntos y me han salido doce. Como son de carácter general admiten adaptaciones a las necesidades, pero para disfrutar realmente del campo, vale más pasarse de prevenido que de imprudente.

  • Llevar calzado resistente y cómodo, gafas de sol y sombrero o gorra, un pañuelo de cuello, ropa cómoda que pueda quitarse ‘por capas’, una prenda de abrigo impermeable y unos calcetines de repuesto.
  • LLevar una pequeña mochila, una navaja, un cordón, cerillas, una bolsa de plástico, papel higiénico y un bastón
  • Disponer un pequeño botiquin con agua oxigenada, gasas, esparadrapo, apósitos adhesivos (tiritas), Tintura de Mercurocromo, tijeras, analgésicos, pomada antiestamínica, para las quemaduras, vaselina, protección solar y repelente de insectos.
  • No olvidar la cámara de fotos ni el teléfono móvil. Ni el GPS quien lo posea.
  • Echar en la mochila una botella de agua, una bolsa de frutos secos, galletas y una fruta aunque no se piense realizar ninguna comida.
  • No ir nunca solo.
  • Si no se conoce perfectamente la zona consultar antes cartografía, guías, Google Earth o a otras personas que si la conozcan. Llevar mapa si se dispone de él.
  • Empezar la actividad con tiempo necesario para acabar antes de la hora de mas calor en verano y de que caiga la noche en invierno aun contando con un margen amplio de seguridad e imprevistos.
  • «Subir como un viejo si se quiere bajar como un joven», dosificar los esfuerzos y descansar al menos cinco minutos cada hora. Si se suda, al pararse, abrigarse.
  • No comer frutos, hongos que no se conozcan perfectamente como comestibles ni agua que no sea verificablemente potable, evitar plantas que puedan ser urticantes.
  • No tirar la basura, recoger los desperdicios propios en una bolsa y regresar con ellos y con la basura arrojada por otros que podamos recoger. Si cada uno limpia más que ensucia, el campo estará limpio para la proxima vez que vayamos a disfrutar en él.
  • No encender fuego salvo en sitios autorizados en las fechas permitidas.

Cada uno de estos puntos daría para un artículo comentándolo y quizás los escriba. Hay otros artículos en la red con consejos sobre campismo, senderismo y excursionismo pero en alguno he visto indicaciones que no comparto. En la duda, cada uno que use su propio sentido común, equipaje personal que no hay que abandonar en ninguna circunstancia de la vida.

Publicado en Fugaces | 2 comentarios

Una soldado en la portada de Interviu

Hay veces que no sabe uno si alegrarse o apenarse cuando las previsiones publicadas hace unos meses se cumplen escrupulosamente. Tal y como decía en mi artículo sobre una sargento americana que apareció en unas fotos de Play Boy, en España ha ocurrido un caso similar al aparecer una soldado de infantería posando en unas fotos de Interviu. Estaba cantado.

No es cierto, como dice la prensa, que sea la primera vez. No quisiera ponerme aqui quisquilloso ni crear una controversia entre cuerpos de las Fuerzas Armadas, pero también habíase visto en ese trance, igualmente ligera de ropa a una soldado de aviación y yo diria que con mayores méritos y atributos.

La actitud del Ministerio de Defensa, como no podía ser de otra forma, ha sido comedida y ajustada a la Ley. Se trata de su vida privada, no ha habido exhibición o utilización de los simbolos, distintivos o emblemas militares aun cuando como complemento al artículo aparece vestida de uniforme. Por otra parte, la actividad que comentamos es algo que aunque es más frecuente coto de presentadoras de televisión, artistas de diversas artes, cantantes y otras mujeres indudablemente bien dotadas, han hecho anteriormente otras personas menos próximas al mundo de la farándula y los famosillos, como por ejemplo una concejal del Ayuntamiento de Lepe, o aquella turista que detuvieron en Cancún por una falsa acusación. Todo ello sin que la cosa haya pasado de la mera curiosidad.

Se trata de establecer el límite entre dos derechos a la propia imagen, el de la persona y el de la institución. Aunque personalmente no podamos compartir los anhelos de popularidad de muchas personas, aunque veamos en ellos signos de inmadurez y carencias emocionales e intelectuales, hemos de coincidir en que la exhibición del cuerpo desnudo o incluso la provocacion sexual no explícita no se considera ‘inmoral’ en nuestra sociedad, porque si no habría que considerar inmorales la mayoría de los anuncios y muchos programas de televisión.

Es decir, no hace falta que compartamos ni aprobemos la actividad de los miembros de las Fuerzas Armadas, basta con que esta sea ajustada a derecho, coherente con los principios y respetuosa con los valores que defiende la institución. El derecho a la propia imagen cuando no se representa a las Fuerzas Armadas y al margen de los actos del servicio, pertenece al ámbito de la vida privada y no debería afectar a su vida profesional. Desde el momento en que la sociedad no juzga moralmente reprobable ni socialmente escandalosa la desnudez en determinados ámbitos su ejercicio por los militares tiene la misma consideración legal desde el punto de vista de las Fuerzas Armadas que cualquier otra actividad privada.

Es decir la cuestión no es si aparecer en el Interviu está bien o mal según la opinión personal de cada cual o sus criterios estéticos, la cuestión es si es legal o no. ¿Podría el Ministerio exigir un código de conducta privada a los miembros de las Fuerzas Armadas y exigir su acatamiento como parte del compromiso contractual? Supongo que podría hacerlo, pero actualmente las regulaciones que rigen la vida militar no lo contemplan. Intentar instaurarlo seria bastante más peliagudo que ponerle un cascabel a cualquier gato. Podría darse el caso, por ejemplo, de que alguien pensase que divorciarse está mal visto y es incompatible con la imagen que debe ofrecer un militar, o que se proscribiera la fealdad porque se crea que es mejor que solo haya militares guapos (aunque entonces nos íbamos a ir a la calle más de uno…).

Establecer los límites es una tarea difícil y por eso la dejamos en manos del Parlamento, que establece las leyes para que los ciudadanos tengamos un marco seguro que protege nuestros derechos y señala nuestras obligaciones, seguros de cuales son los límites y de que todos los actores sociales, incluido el Estado van a respetarlos. En eso, precisamente, consiste el Estado de Derecho y los militares, que han hecho profesión de su defensa, no son excepción ni en la obligación de cumplimiento de sus preceptos ni en el disfrute de los derechos que establece la ley.

Publicado en Rerum Militari | 1 comentario

Coleccionar átomos o bits

Ya he hablado antes de los coleccionistas y poco queda que añadir a lo escrito. La noticia de que alguien ha pagado tres mil euros por una figura de Madelman Ref.105 (1969-1970) me deja conmocionado aunque no sorprendido. Esa es la razón por la que yo sigo evitando ser coleccionista en el sentido tradicional.

El cosmonauta codiciado

La noticia del Pais no me resulta novedosa. La gente ha enloquecido. Yo sigo de vez en cuando las subastas de fotografías antiguas, especialmente las de carácter aeronáutico que al fin y al cabo no son tan antiguas. Mis preferidas son las de la Guerra Civil. Los soldados de la Condor se vinieron a España con sus cámaras Leica y volvieron a Alemania con interesantes albunes de fotos cuyo contenido se subasta hoy en la red a precios de planchas de oro. Una foto más bien pequeña puede alcanzar precios de 120 a 150 euros. Yo me conformaría con que me la dejasen escanear y les devolvería la ‘estampita’ que sorprendentemente es lo que interesa a la mayoría de los coleccionistas.

Hay algo en la posesión de objetos que nos atrae y produce satisfacción. Pero como todo en esta vida, debe mantenerse dentro de sus justos límites. Un coleccionismo exacerbado puede convertirse en una obsesión o en una adicción. Y para los que vivimos de un sueldo, en una ruina. Tampoco aconsejaría a nadie engañarse sobre las posibilidades de negocio. Los comerciantes son comerciantes, no coleccionistas y mezclar placer y negocio no da buenos resultados.

Yo recomendaría coleccionar conocimientos. La erudición sobre una materia también da muchas satisfacciones. Hoy en día se ha minusvalorado el papel de los eruditos para ensalzar la investigación y la experimentación, pero la erudición es un campo del conocimiento muy necesario y las nuevas tecnologías no la reemplazan sino que le proporcionan herramientas muy útiles para desarrollarla acercando a los aspirantes a eruditos fuentes de conocimiento y posibilidades de acumulación y recuperación de información automatizadas.

así que mi consejo es hacer colecciones virtuales. Mediante fichas, textos y fotografías digitales podemos conservar cerca nuestro las colecciones más fabulosas y los tesoros mas amados como información y no como objetos, como bits y no como átomos, algo que puede ser igualmente satisfactorio y desde luego, mucho más económico.

Publicado en Frikilandia | Comentarios desactivados en Coleccionar átomos o bits

Arqueología Militar de dominguero

Este término es el que acuñamos hace un tiempo para nombrar una lista de aficionados a la arquitectura militar pero también a la militaria y en general a cualquier tipo de objetos, más o menos antiguos que nos hablen de la historia militar o tengan relación con la Defensa y las Fuerzas Armadas.

Amar la historia no es solo intentar conocer el relato de los hechos pasados, sino entender las causas de las transformaciones sufridas por la sociedad que son las que han llevado a la realidad que vivimos. Comprender las causas nos lleva a comprender el presente y a tomar decisiones acertadas para el futuro. La Historia, maestra de la Vida, se dijo siempre.

De las transformaciones que sufre la sociedad, las mas profundas, las más extrañas, las más difíciles de entender son las guerras. En la guerra el razonamiento humano sigue derroteros completamente diferentes a los tiempos de paz, las cualidades y también las perversiones humanas se llevan al límite. Solo seremos capaces de evitar la guerra o atenuar los males que produce si la comprendemos. Solo apreciaremos la grandeza del alma humana si entendemos su comportamiento en situaciones límite. Por eso el estudio de la guerra, lejos de denotar un carácter agresivo o violento es un indicio del interés por los problemas difíciles, un desafío a la inteligencia y un reto intelectual sumamente atractivo.

Naturalmente no todo consiste en conocer municiones, calibres, armas o vehículos de combate. Hay actividades relacionadas con la historia militar para cada temperamento y para muchos momentos tranquilos. Una de ellas es el descubrimiento de restos de fortificaciones o campos de batalla sobre el terreno. Sin excavar ni incumplir la Ley, respetando la propiedad privada y a la naturaleza, hay muchos descubrimientos fascinantes que hacer al aire libre.

El hoy domingo hemos salido a pasear. Se nos había hecho tarde para acercarnos a un paraje natural donde esperábamos pasear por unas gargantas formadas por un río de montaña y de paso ver si alguna seta nos saltaba al cesto, así que sobre la marcha hemos reducido el alcance del trayecto en coche y hemos realizado un periplo más corto. Es una de las ventajas del Ampurdán: casi todos los caminos te llevan a paisajes maravillosos.

Cerca de Biure se encuentra el castillo de Montroig. No lo habíamos visitado nunca y en un punto de la carretera en que un cartel indicador señalaba el acceso al mismo, nos hemos desviado. Después de cruzar el rio el camino se ha puesto un poco más serrano de la cuenta para nuestro pequeño Panda de tracción estándar, pero a los pocos metros de entrar en el bosque hemos visto un bunker. Hemos parado el coche y nos hemos acercado a verlo. Se trata sin duda de un bunker de la llamada «Linea P» o también “Línea Gutiérrez” por un coronel de Ingenieros que algo tuvo que ver con su diseño y construcción.

Las fortificaciones de este sistema defensivo se distribuyen a todo lo largo de la frontera pirenaica y son abundantes en la provincia de Girona. Construidas tras la guerra civil, su finalidad era la de frenar el avance de un ejército invasor (primero los alemanes, luego los aliados) dando tiempo a la movilización de las reservas.

El bunker que visitamos puede localizarse en Google Earth como muchos otros. Visitarlos en el campo y establecer su posición, características y estado de conservación es un trabajo de coleccionismo y una actividad deportiva sana y divertida. Desde aqui os invito a ir añadiendo los que encontréis al fichero KMZ en el que he incluido los hallazgos de mi paseo dominical.

Más adelante encontramos dos construcciones que por su estilo y dimensiones parecían haber estado destinadas a la guarnición de una pequeña dotación o a un puesto de mando. De todo ello quedo fiel reflejo en las fotos que he puesto en Flickr.

Imagen en Flickr Imagen en Flickr Imagen en Flickr
Imagen en Flickr Imagen en Flickr Imagen en Flickr

Publicado en Rerum Militari | Comentarios desactivados en Arqueología Militar de dominguero

Tintin

No puedo decir que sea un Tintinólogo porque el sufijo indica conocimiento y yo aunque fuí un lector precoz de Tintín, no me considero un experto en la obra de Hergé. Seria más propio el término usado en catalán: «tintinaire» que en castellano suena tan mal como «tintinero» sobre todo por la connotación peyorativa que le damos a un término de fonía similar: titiritero. Y sin embargo sería preferible a denominarse «tintinófilo» como si fueras un pervertido o peor aún: «tintinofílico» que suena como sufrir una enfermedad de transmisión sexual que te pegó Tintín.

Asi que después del alivio que supone ser bilingüe, confesaré que las aventuras de Tintín eran uno de mis libros de historietas preferidos y que devoré con pasión toda la colección en la biblioteca de «La Caixa» en Lérida hace ya «algunos» años. Después con las historias que han ido apareciendo he procurado mantenerme actualizado.

Objetivo: La LunaLa proyección en Figueres el pasado viernes día 26 de las dos películas sobre la aventura espacial de Tintin me han hecho recordar al personaje y la excelente documentación de la obra de Hergé. En el campo aeronáutico hay un excelente trabajo de Richard Ferriere sobre «Tintin et l’aviation» cuya traducción al castellano y posible ampliación es una asignatura que tengo pendiente desde hace tiempo.

En nuestro idioma -tanto catalán como castellano- las aventuras de Tintin las publica Editorial Juventud y otros libros sobre Tintin y la obra de Hergé son de Editorial Zendrera que con motivo de la conmemoración de los 20 años de la muerte de Hergé en el 2003 y la importante celebración en el 2004 de los 75 años de Tintín ha creado la colección «Biblioteca Tintin» entre cuyos títulos destacaría «El Taller del cómic con Hergé» y «TINTÍN. El Sueño y la Realidad«.

Caja de galletasCuando estuve en Bélgica pasé por delante de una «Boutique de Tintin» en Bruselas. Me quedé horrorizado. Los precios de los objetos más insignificantes eran disparatados. He podido confirmar que la cosa sigue igual en la tienda de Tintin en la red. Quizás el premio al mayor dislate sean las figuras de plomo y las de resina, cuyos precios, más que para coleccionista, son para estúpidos rematados. ¿Quien pagaría por una figura de Tintin o el capitán Hadock la mitad de lo que vale una camara reflex digital?. En cuestión de libros, resulta curioso que los albunes de Tintín no pueden encontrarse en su web en castellano o en catalán. Puestos a dejarse tentar o si quereis hacer feliz a un caprichoso entusiasta de tintin por poco dinero os recomiendo las cajas de galletas. Son de los objetos más baratos y además de contener los dulces, las cajas son metálicas: Un chollo desde 10 euros (no me envieís más de una a la vez que se estropean o engordo).

Bandera de Syldavia Bandera de Borduria
En Wikimedia encontré algunas banderas
asociadas con las aventuras de Tintín

Publicado en Frikilandia | Comentarios desactivados en Tintin