Que raros son lo ingleses. O quizás no tanto. A ver si va a resultar que los raros somos nosotros. En cualquier caso una de las experiencias más pavorosas de viajar a la Gran Bretaña es la de conducir por la izquierda.
Conducir es de esas cosas que hacemos instintivamente y por tanto es más dificil de cambiar. No se trata solo de mantener la izquierda en una carrretera, algo relativamente fácil a costa de llevarse de vez en cuando el bordillo o pisar la raya que marca el arcén. También hay que tomar las rotondas en sentido contrario y al doblar una calle elegir el lado correcto, algo muy difícil si no lleva uno un copiloto repitiendo continuamente: “por la izquierda, por la izquierda…” Además hay que mirar al lado correcto cuando vamos a salir a otra vía.
Mi gran descubrimiento en estos días fue que a pesar de tus esfuerzos por mantenerte a la izquierda, los bordillos te atacan y se abalanzan a morderte las ruedas. ¿Como puede ser eso?. Pues ese es el descubrimiento. Aunque te concentras para mantenerte en el carril adecuado, instintivamente tratas de ver ese carril como siempre, cuando vas en tu coche sentado a la izquierda, pero ahora vas a la derecha, así que cuando tu crees que estás correctamente situado, llevas al coche pisando el bordillo o peleándose con él.
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Mapa del mundo mostrando el sentido de circulación de todoslos países así como cualquier cambio ocurrido en elpasado, a partir del cambio de Finlandia en 1858. Después de todo, parece que no somos tan raros.
conducen por la derecha
condujeronpor la izquierda, ahora lo hacen por la derecha
conducen por la izquierda
condujeronpor la derecha, ahora lo hacen por la izquierda
conducen por la izquierda
tuvieron diferentes normas de circulación dentro de sus fronteras, ahora conducen por la derecha
Fuente:Wikipedia, la Enciclopedia Libre
Nota (15/09/200) : Como colofón de esta crónica me permito añadir una imagen hasta ahora no publicada en Flickr en la que puede apreciarse la magnitud del daño, de cuyas consecuencias nos salvó el oportuno y siempre aconsejado pago del seguro a todo riesgo en el momento del alquiler del coche.




Cuando apareció el libro, la autora me envió un correo para avisarme. Habíamos intercambiado algunos mensajes sobre temas aeronáuticos detalles que ella necesitaba para documentar el libro. Yo se los busqué y puse una condición: no ser mencionado en absoluto en los agradecimientos del libro. Esta condición, que puede parecer extraña procede de la experiencia obtenida en la lectura un libro de un afamado autor y los agradecimientos por el asesoramiento en temas aeronáuticos de uno de los mayores especialistas españoles en temas de la Legión Condor y la Luftwaffe que vio seriamente amenazado su crédito de erudito debido a que su docto asesoramiento fue completamente ignorado por el autor, que en su libro hacía volar al Stuka a velocidades próximas a la barrera del sonido…
Las leyendas Urbanas es un tema que me interesa hace mucho tiempo. No a nivel anecdótico o humorístico sino desde un punto de vista científico. Lo que conocemos como leyendas Urbanas puede ser analizado desde diversos puntos de vista.

Y lo realmente anecdótico de este proceso es que se realiza mediante la aplicación